miércoles, 17 de junio de 2009

¿Hacia donde va la Globalización?

El mundo en crisis ha puesto en evidencia algunos temas que por su trascendencia es importante analizar.

Durante la última década el mundo desarrollado nos habla de la Globalización y de los procesos que la involucran como la panacea para los problemas de la humanidad. Así vimos como, bajo su patrocinio, los mercados mundiales se abrieron a fin de globalizarse con el de los países más industrializados y desarrollados del planeta. Los tiempos marcaron como concepto que todos vivíamos en la Aldea Global. Así, los países pobres, como los de economías emergentes, enlazaron sus procesos productivos al gran mercado global. De esta manera los mercados interactuaban de manera perfecta; por lo menos eso es lo que parecía.

Cuando llego la crisis, los mismos países industrializados que nos habían dicho que para beneficio de la humanidad, lo mejor era que los mercados estuvieran abiertos y se globalizaran, esos mismos, cerraron sus mercados para resolver los problemas que se habían generado en sus economías reales con la crisis financiera. Ni más ni menos. Así una fuerte corriente proteccionista atraviesa a los gobiernos de los países desarrollados, intentando de esta manera sostener sus economías en recesión. Problemas, crisis. El mensaje claro que el mundo recibió fue: los problemas se resuelven en casa y como dicen los peruanos, cada uno a bailar con su propio pañuelo.

Así, el escenario económico mundial plantea varias incógnitas: el establecimiento de bloques económicos que defienden intereses comunes puede originar presiones sobre el mercado internacional; presiones que pueden marcar el inicio del establecimiento de un nuevo orden económico mundial. Las medidas proteccionistas de los países industrializados pueden golpear con mucha fuerza no solo la menguada economía mundial en crisis, sino el marco mismo que sustenta la Globalización. Por eso, la Globalización marcha sin futuro a la vista; la Aldea Global sucumbe frente a la Metrópoli cosmopolita; la retracción económica mundial está planteando nuevos escenarios con nuevos actores, lo cual abonara para un viraje económico mundial.

¿Qué significa un viraje económico mundial?, ¿Hacia dónde se trasladara el nuevo desarrollo económico?, ¿Cuál es el papel que tendrá el grupo BRIC en un nuevo orden económico mundial? Un viraje económico mundial puede empezar con un cambio o un proceso que acepte al dólar como moneda de cambio mundial sin tener que ser la única. Y esto es así, porque no existe divisa dura con una economía débil que la sustente; y puede continuar al ritmo que ya se ve en algunos países donde la pequeña y mediana empresa (PYMES) se establece como un actor importante en el escenario económico. Así, las economías emergentes dan un nuevo aire y un nuevo aliento a las economías en recesión, a partir del impulso que reciben de su mercado interno en franca demanda. Este impulso se ve muy claro en Brasil y la India, donde el consumo interno viene marcando el nuevo despegue de sus economías.

Habrá que esperar los resultados que traerán para la economía Global los TLC firmados entre varios países, en el nuevo ciclo económico que se viene abriendo; así el futuro de la Globalización pende de un hilo.

Finalmente, si bien es cierto los TLC firmados en el mundo han marcado hasta hoy una única fórmula: la apertura de los mercados entre naciones que fomentan intercambios bilaterales de productos, también es cierto que muchos bloques comerciales se han cimentado también en este proceso. Si a esto le sumamos el proteccionismo de los países desarrollados, y la desigualdad con que compiten en el mundo las entidades financieras nacionalizadas y las que recibieron liquidez de sus gobiernos con las que se mantuvieron saneadas; salvo el alto nivel de las comunicaciones y el uso intensivo que la Internet ha alcanzado, la Globalización como proceso o se redefine o marchara inexorablemente sin futuro, dejando como única estela La era del Conocimiento y de la Información como sus mejores y máximos exponentes, y relegando a la lucha por la Protección del Medio Ambiente y contra la pobreza como los desafíos por cumplir.
Y tú, ¿Qué esperabas de la Globalización?

martes, 16 de junio de 2009

Los BRIC hacen sentir su voz


BRIC son las siglas que identifican a los países emergentes con las economías más importantes del mundo, y que son: BRASIL, RUSIA, INDIA Y CHINA. Así, los líderes de los cuatro países que integran el llamado grupo BRIC celebran hoy su primera reunión Cumbre en la ciudad rusa de Ekaterimburgo, en los montes Urales.

La agenda de la primera Cumbre formal del grupo, plantea la búsqueda de un nuevo orden mundial que refleje el peso que han ganado sus economías, y que al mismo tiempo asuma el reto de enfrentar la crisis global. Asimismo, demandan un sistema de divisas más diversificado, estable y predecible. Es obvio que el reclamo por tener mayor voz y voto en los temas financieros internacionales tiene su respaldo en cifras contundentes. El BRIC está integrado por economías que figuran entre las primeras diez del planeta y representan el 15% de la producción, el 12,8% del comercio y juntas concentran el 40% de la población mundial y el 25% de la superficie del planeta.

La importancia de la Cumbre en Rusia, está marcada por la presencia en ella de los Presidentes, de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, de Rusia Dmitri Medvédev, de China Hu Jintao y del primer ministro indio, Manmohan Singh.

En lo que se espera marque su debut en el escenario internacional como bloque, el BRIC debería emitir una declaración conjunta al final de la Cumbre, que toque su apreciación sobre la crisis financiera y el desarrollo mundial, y también sobre el nuevo papel que deberían cumplir en las organizaciones multilaterales como la ONU, en particular en el Consejo de Seguridad, así como en el FMI y el Banco Mundial, en los que reclaman mayor voz y voto, en nombre de los países mas pobres.

Sin ninguna duda, habrá que estar atentos al desarrollo de esta cumbre. Quienes intervienen pueden marcar de manera sensible las líneas matrices del desarrollo de la economía después que esta salga de la crisis. Sobre todo, porque ya se han dado algunas señales de lo que puede ser el evento y las implicancias que puede derivar del mismo. Así por ejemplo, Brasil ha dado señales muy concretas: mientras por un lado reclama desligarse del dólar estadounidense en los intercambios comerciales bilaterales, por el otro ha expresado su intención de prestarle al FMI 10.000 millones de dólares, como muestra de que está dispuesto a asumir su parte de responsabilidad en la solución de los problemas financieros actuales. Por su parte Rusia, que no olvidemos tiene la tercera mayor reserva de divisas del planeta y que además forma parte del G-8, quiere que el mundo se vuelva menos dependiente del dólar, para lo que ha sugerido que el rublo junto con el yuan, reemplacen en el futuro al dólar como monedas de reserva, además, ha manifestado su intención de prestarle al FMI 10.000 millones de dólares. China no se queda atrás. Mientras anuncia que comprara 50.000 millones en bonos al FMI para redondear su financiación, aprovecha siempre que puede para bajar sus tenencias de activos en la moneda estadounidense que era de más de 1.000 mil millones de millones de dólares en Bonos del Tesoro.

Ahora bien. Es bueno tener en cuenta algunas consideraciones. Cuando Brasil, Rusia y China dan esos avisos al FMI, a propósito de la próxima emision de Bonos sobre DEG (Derechos Especiales de Giro), los llamados países BRIC quieren influir en una posible reestructuración del FMI y del Banco Mundial, que es uno de los mayores reclamos de las economías marginadas pero con peso en el producto mundial.

China tiene una economía que se iguala respecto de las otras tres integrantes del BRIC juntas, por eso, muchos ven en este bloque una buena oportunidad para sopesar el equilibrio económico que significa tener a China como su integrante más importante. Sin embargo, tampoco hay que dejar de considerar que, según lo expresado por el Presidente Lula “Las diferencias internas no impedirán que el BRIC acuerde una agenda propia, que proyecte al mundo la meta de reequilibrar y democratizar el orden internacional”.

Finalmente, si bien es cierto el tema principal de la Cumbre BRIC será la crisis económica mundial, esto no significara que se deje de lado temas tan importantes como la reforma de las instituciones financieras internacionales, así como el papel de la regulación dentro de ese proceso. Al final trataran de asumir juntos un acuerdo sobre el camino que debe seguirse para volver a la senda del crecimiento con estabilidad. Además, el bloque económico que representan parece ser la punta de lanza de la recuperación global; el mercado bursátil de la India ha registrado en el actual periodo un alza de 60%, mientras China y Brasil acumulan 35%. Esto podría significar, no el fin de la crisis, pero si el retorno de la confianza, porque los inversores estarían animados en asumir riesgos en las naciones del BRIC. Además, tanto indios como brasileños muestran un repunte en el consumo interno, mientras la industria china acelera una vez más, lo que apuntalaría el optimismo de los mercados con signos claros de reactivación. Así el mercado de los BRIC podría estar marcando el camino para la recuperación de la economía global.