¿Que está pasando?
Una expresión o una frase corta, para decirlo de alguna manera, se ha convertido en una referencia categórica de información real y puntual; aquí y en el mundo.
Pero, ¿Qué es realmente lo novedoso del tema?
Lo novedoso no tiene nada que ver con el tema mismo, sino con el significado que millones de personas dan a la información, a estar bien informados, y a hacerlo en tiempo real; es decir, cuando la noticia o información que se comunica está ocurriendo.
De seguro muchos recordaran la manera como, hace una década ya, una noticia nos dejo pasmados: Diana de Gales, la princesa de Inglaterra, había sufrido un accidente a la salida de una cena; las imágenes llegaban con la noticia en tiempo real, algo que, en esa época, era totalmente nuevo e increíble.
Hoy, después del impresionante avance tecnológico alcanzado por la sociedad, se ha logrado posicionar a internet, y dentro de ella a las redes sociales, como un factor crítico por excelencia. Por eso, es necesario hacer algunas reflexiones acerca de su desarrollo, pero también de la necesidad de su buen uso y de la masificación del mismo, como un elemento democratizador de la información dentro de la sociedad.
Las redes sociales han actuado en diferentes escenarios en los últimos tiempos. Así, han sido un elemento de divulgación y protesta para el mundo islámico, dentro de regímenes autócratas; un aglutinador de las protestas postcrisis y juveniles en Europa, y más precisamente en España con el movimiento #15M y, qué duda cabe, ha sido un elemento muy activo en la política, con un debut muy interesante durante las elecciones estadounidenses que concluyeron con el triunfo del Presidente Obama y, más recientemente, en las elecciones peruanas, donde actuaron, como un elemento aglutinador de la protesta y sentimientos de quienes no se sentían representados por ningún candidato en la segunda vuelta electoral y también para romper el cerco de información mediática que ciertos grupos de Poder económico crearon contra la candidatura de determinados candidatos.
Las enseñanzas que nos deja esta experiencia son varias y de diferente contenido.
Por el lado de la sociedad, los individuos han encontrado una manera de hacer escuchar su voz; limpia, ruda y sin intermediarios. La tarea que queda aquí, es convertir esa voz anónima, en una voz ciudadana, que implique la actitud y la decisión de participar de manera activa dentro de la acción política como ciudadanos, y para hacerlo deberá dejar el anonimato y convertirlo en acción practica y política; el ciudadano que se reconoce con su Estado, es crítico de él, pero también participa de manera activa en su defensa y desarrollo como expresión y dentro de una colectividad, será siempre el mejor defensor de este como sistema.
Por el lado del Estado, es imprescindible que este al interactuar con el ciudadano, sea a través de las redes sociales o de manera directa, lo haga con veracidad; de esta manera la relación abrirá nuevos espacios de discusión democrática y de interacción entre el Estado y sus ciudadanos. Y si al hacerlo logra recoger las críticas para retroalimentarse de ellas, estará democratizando los niveles de discusión, pero también los de solución para los diferentes problemas que plantee la sociedad civil.
Por el lado de los medios, es imprescindible que se cambie la tónica de creer, que siendo propietarios de los medios de comunicación y de prensa hablada o escrita, también son dueños de la verdad; las redes sociales vienen demostrando que la ciudadanía tiene voz, que quiere participar de manera activa en el debate de las ideas y, aunque esto parezca paradójico no intenta, ni suplir a los medios ni dejar de creer en las clases políticas; lo que la ciudadanía de a pie quiere y reclama, es que al interactuar con ella, los medios y la clase política le respondan con la verdad; que no hacerlo los deslegitima; porque más temprano que tarde esta siempre termina por conocerse; por la velocidad con la que actúan las redes hoy.
Hace algunos años cuando hablamos de la prensa, refiriéndonos a los dueños de los medios y a los periodistas mismos, alguien dijo que en realidad eran “El Cuarto Poder”; no sería raro que ahora en realidad estemos asistiendo al nacimiento de “El Quinto Poder”, el poder de las redes sociales, y este termine siendo más poderoso y efectivo que el anterior.
La historia nos contara que pasó.