viernes, 15 de mayo de 2009

Cicatrices de la Pobreza

Dicen los psicólogos que la vivencia de un niño en los primeros cinco años lo marca para toda la vida. Es obvio que en estas situaciones los psicoanalistas han desarrollado novedosos estudios, lo que abona para que esta teoría haya alcanzado la relevancia que ahora conocemos y compartimos. Que un niño sepa y tenga actitud para desarrollarse en la vida, significa que sus padres tuvieron participación activa en su formación, pero también que esta tuvo afecto, dedicación y mucha dosis de paciencia.

En los temas formativos es obvio que siempre van a ver diferencias. Las más marcadas por el tema económico, que pueden significar en mejores espacios y metodologías de enseñanza pero también en la formación, la cultura y las expectativas de vida que traen los padres al nuevo educando. Un factor muy importante aquí resulta, no sólo la forma como los padres participan en la producción, que los hace tener una visión del mundo, sino el legado cultural, con sus privaciones, éxitos y complejidades humanas que este significa y trae.

En un extraordinario estudio, el psicoanalista Cesar Rodríguez Rabanal presentó en 1989, un trabajo relacionado al tema y que el tituló “Las Cicatrices de la Pobreza”. En el de una manera desnuda nos hizo conocer que muchos de los factores que influían en la educación y formación de los niños, estaban condicionados por estas cicatrices, y que a diferencia de lo que se piensa y cree estas se hallaban impregnadas en las relaciones de la sociedad peruana. Así, las cicatrices se refieren a la pobreza de la sociedad peruana y al pobre dentro de ella. Claro está que, finalmente es la capa más pobre de la sociedad quien siente más la condición, por lo tanto, en ellas estas marcas son aun más profundas y desarrolladas.

20 años después podemos decir que, Rodríguez Rabanal acertó en varios temas, y que lo ejemplar del estudio es que este, por primera vez, nos hizo ver que la ideología de la exclusión deja sus marcas imborrables en el colectivo humano que es apartado de la sociedad. De esta manera las condiciones sociales externas se transforman en estructura psíquica en las personas que la sufren; así la indigencia material va de la mano con la pobreza psíquica.

¿Por qué la sociedad excluye en su desarrollo a unos de otros? La respuesta resulta de lo más importante para entender que el esquema de igualdad formal sobre el cual se estructuró la sociedad capitalista burguesa es roto completamente por la exclusión social; porque esta rompe el principio de que todos somos iguales y por tanto sujetos a la misma justicia. Debido a ello, los pobres son reconocidos como tales, no solo por su ubicación o participación en la producción sino también por su ubicación geográfica; de esta manera la ubicación espacial determina también la pobreza o el grado de ella: las villas de los trabajadores y los barrios negros en Estados Unidos, y las Urbanizaciones Populares en nuestro país, son un ejemplo claro de esta afirmación.

¿Alguna vez has escuchado o asistido a una “pollada”?. Esta determinado que esta suele ser una respuesta típica a la complejidad critica de ser pobre. La respuesta colectiva suele esconder el brutal indicador de la falta de salidas; esto, porque para el pobre la crisis es un estilo de vida permanente.

Por ejemplo, sabemos que el trabajador peruano es aguerrido e innovador. Esto, porque su actuación social se basa en una estrategia de sobrevivencia como respuesta inicial y primera de su existencia. Podríamos enumerar así una serie de adjetivos más. Hacerlo solo abonaría en presentar las diferencias; en acrecentar la exclusión.

¿Cuáles son las mayores trabas para nuestro desarrollo? ¿Cuáles los temas para lograr la inclusión social? Es indudable que la comprensión subjetiva de la pobreza constituye una dimensión imprescindible para la comprensión social del problema. Pero eso no es todo; nos falta todavía más. Toda ciencia o teoría que se quiera prestar para el cambio en el país no puede producir esto solo a través de factores externos. Esto es así, porque la pobreza forma parte de la psiquis de las personas y es su manera de vivir.

Serán necesarios varios procesos. Uno que implique el terapéutico y psicoanalítico, por el cual podamos hacer conocer a los individuos que si puede “desempeñar sus potencialidades de desarrollo”; que es preciso cambiar el modelo de relación interhumana actual; que su resistencia al cambio es genuina pero que si la procesa también podrá hacerlo y que la ayuda externa es solo eso, ayuda y no condiciona su ser ni su valor como persona. El procesamiento de la “ayuda externa” es muy importante, porque para efectos de sobrevivencia está demostrado que la psiquis del excluido la asume como un impedimento para la búsqueda de alternativas nuevas de sobrevivencia; aquí se refleja el conformismo latente en el imaginario popular.

Finalmente, los operadores clásicos de la pobreza, tendrán que manejar las tendencias actuales; cotejar los estudios que nos muestran un margen muy alto de desarrollo de fuertes sentimientos de envidia y rivalidad en la población excluida y que impiden la acción colectiva para la inclusión social. De nuestra generación depende no solo que continuemos nuestra marcha hacia el desarrollo sino que, al hacerlo, cerremos la brecha abierta con cicatrices de injusticia sobre un grupo de población cada vez mayor, excluido junto con el proceso de desarrollo de la Globalización y en contradicción a ella.

jueves, 14 de mayo de 2009

La Izquierda en el Debate

Hace algunas semanas se inició un interesante intercambio de opiniones referidas al papel de la izquierda en el Perú, y también sobre los desafíos que significa el contexto internacional de crisis financiera, frente al cual las propuestas que pudiera presentar la izquierda tienen un especial significado. No precisamente porque sean las mejores, sino porque el argumento del debate en cuestión refería justamente que no hay ninguna alternativa viable en el escenario si ésta tuviera la dirección del país.

Es increíble como este debate, es cierto que teórico pero no por ello menos interesante, lo han hecho pasar desapercibido los mismos que hasta ahora tienen el tema de los petroaudios camuflado por ahí durmiendo el sueño de los justos. Y es que nuestro país es así. Nuestra clase política le huye al debate serio y, lo que es peor, suele adjetivar a todo aquel que ose hacerla pensar. Es mejor dejarse llevar por temas menudos, por líos de set y así hacerse de un espacio en los titulares de los diarios. Imagínense que en las últimas semanas lo más significativo de nuestra política estuvo centrado en que dos de nuestras representantes habían sido consideradas en una lista mundial como las políticas más guapas. Ni más ni menos.

Algo que se pasa por alto al momento de hablar de la crisis, sí esa que algunos peruanos ven de perfil, es que ésta definitivamente va a tener repercusiones en el país, por ende, sobre la política nacional. Por ello, resulta importante conocer la opinión de la misma así como de otros temas, de los representantes de la corriente política que se reclama de izquierda en el país. No hay que olvidar que en el presente escenario político internacional, y sobre todo frente a la crisis misma, una fuerte corriente de opinión vira de manera espontánea buscando una alternativa precisamente en la izquierda. Y el caso del Perú no va a ser la excepción; por lo menos no como lo quisieran algunos aquí.

El escenario actual trae muchas situaciones que es preciso analizar con mucha atención. ¿Es la crisis la que ha propiciado un viraje a la izquierda en Latinoamérica? ¿Cuál debería ser el papel de la izquierda peruana en la presente coyuntura?

En nuestro país estamos frente a un modelo económico que hace que el país crezca de manera sostenida. Pero, increíblemente, al hacerlo no genera empleo. Esto es así, porque estamos viviendo la Globalización como sistema. Y en la Globalización el fuerte es el avance tecnológico, que hace que la variable mano de obra, sea cada vez el menor costo y también el menor uso. Ni más ni menos. Lo cual significa que, por más que se diga lo contrario, el modelo no va a generar empleo. Y esto si va a generar un problema social en el país.

Ahora bien. Cuando se empieza un debate, es bueno tener en cuenta algunas consideraciones de orden para que este sea productivo para el país. El debate siempre tiene que ser de ideas. Hay que terminar con el argumento que solo caricaturiza al adversario, porque este tipo de razonamiento no nos permite reconocer en nuestro oponente lo que tenga de valor, es más, hace crecer el dogma y con él al mesianismo como idea. La intolerancia total. Es cierto, no existen los puros, porque quienes debaten terminan cargando pasivos ideológicos muy fuertes. Pero es mejor tenerlos por acción que merecerlos por omisión. Sería bueno por eso que ambas corrientes que debaten, desde el liberalismo y el socialismo, esgrimieran los argumentos más sólidos y que al mismo tiempo los explicaran con ese sentido didáctico que usan nuestros intelectuales cuando necesitan y quieren ser bien entendidos. Además, el país tiene que salir ganando en este gran debate de las ideas.

Por ejemplo: No es cierto que los liberales estén gobernando; ya quisiéramos tener un gobierno liberal en el país. Quienes gobiernan tienen más de mercantilistas que de liberales por filosofía; tal vez Vargas Llosa fue lo más cercano que los liberales estuvieron de llegar a gobernar el país e, irónicamente, gracias a la izquierda no lo está. Todos hemos escuchado decir que el gobierno de Fujimori nació en el local de Alfonso Ugarte como idea. Pero nadie ha reclamado una autocritica de la izquierda por el papel que desempeño en la misma elección, sobre todo en la segunda vuelta.

Finalmente, la izquierda peruana tiene la obligación de hacer un diagnostico de la crisis actual y del momento que vive el país. Después tendrá que levantar una propuesta coherente con el mismo y hacer de ello una bandera. No debemos olvidar que al final, el desafío de la izquierda le guste o no, es el mismo que para quien resulte el próximo gobernante: mantener el crecimiento y al hacerlo buscar que este beneficie a la mayor cantidad de personas. De esta manera, lograra que mas peruanos accedan a participar del desarrollo del país y, por lo mismo, se muevan las cifras de la pobreza. Porque ese y no otro es el negocio de nuestros políticos de izquierda. Acabar con la pobreza, no debe significar repetir viejas teorías ni menos catastróficas experiencias. Acabar con la pobreza debe significar repartir riqueza entre todos los Peruanos, porque ya no estamos en los tiempos en que repartir pobreza era una buena consigna. Recuerden que el gran cambio empezó cuando alguien dijo: “NO IMPORTA DE QUE COLOR SEA EL GATO, CON TAL QUE CAZE AL RATÓN”.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Crisis y Responsabilidad Social

La Crisis nos ha traído una serie de posibilidades. Una de ellas tiene que ver con la manera como al interactuar con el mercado, tensamos los Valores de la empresa y los convertimos en Responsabilidad Social Corporativa.

Este es un momento especial para el mundo; por lo tanto, lo es también para nuestros clientes y proveedores. Por ello, la apuesta por diferenciarnos de la competencia puede ser la diferencia entre competir y ganar o sucumbir en medio de la crisis, pero también un buen momento para explicar el Valor que tiene para nuestra empresa la Responsabilidad Social. De esta manera, podríamos definirla y actuarla como una actitud tendiente a lograr una mejora de las condiciones sociales, medioambientales, laborales y hasta de salud de nuestro entorno social. Sin dejar de explicar y decir que, al ser una empresa, nuestro objetivo principal no solo es sobrevivir a la crisis, sino mejorar nuestra competitividad y por ende nuestro posicionamiento en el mercado.

Algunas personas cuando escuchan de Responsabilidad Social, no dejan de pensar en filantropía, ecología, justicia, salud; lo peor de todo, es que algunos empresarios también piensan lo mismo. Y allí no solo hay un error de concepto sino que, significa no entender que esta es mucho más, porque engloba los conceptos básicos de ética, equidad, además de enmarcar a la empresa en el desarrollo de su entorno socioeconómico. Así, la Responsabilidad Social Corporativa, implica que la empresa asume como suyo el desarrollo de su entorno, y este empieza naturalmente por sus empleados, accionistas, inversionistas, clientes y consumidores, proveedores, competidores, intermediarios, de manera tal que engloba toda la comunidad en la que se desenvuelve y desarrolla.

Ahora, si la empresa decide trabajar de un modo socialmente responsable, este debe asumirse en la totalidad de la estructura; por lo tanto, debe ser una decisión valorada y aceptada al más alto nivel organizativo y de gestión. Por ello es bueno recordar que la Responsabilidad Social Corporativa en todos los casos es una decisión estratégica, no un tema funcional.

Por ejemplo. Podemos hacerlo empezando desde adentro. Esto podríamos trabajarlo a dos niveles. El primero, que involucre la gestión interna de la empresa en el nivel de eficiencia. En él podríamos plantearnos mejorar las condiciones de trabajo de forma voluntaria sin alterar el marco legal y dentro de la filosofía de la empresa. Podría medirse en mejoras de gestión, cumplimiento adelantado de metas de producción y de ventas, logro efectivo de horas hombre trabajadas, metas de ecoeficiencia, cumplimiento de horarios, reducción del ausentismo laboral, y así un conjunto de normas que ejecutadas al mismo tiempo pondrían a la empresa como un ejemplo a seguir para el exterior, con el consiguiente efecto directo en la autoestima del personal y el clima laboral interno: en definitiva, mejorar las condiciones de trabajo de nuestra empresa a todos los niveles. El segundo, debería hacernos notar la necesidad que nuestro entorno social tiene como la más importante, de manera tal que su ejecución brinde satisfacción a la comunidad y facilite al mismo tiempo engranar a la empresa con el tejido social que se satisface. Aquí valdría la pena hacer valer el concepto de Responsabilidad Social Corporativa, como el nivel de aceptación e identificación del entorno con la empresa que la ejecuta. Un detalle que no debe pasar inadvertido es que, el primer eslabón que une a la empresa con su entorno social debería ser el espacio que sus habitantes tienen en la planilla de la misma. Esto es muy importante tenerlo en cuenta, porque cualquier aplicación determina doble satisfacción.

Finalmente, la Responsabilidad Social no es solo para las grandes empresas; simplemente cada cual debe hacerla a su justa medida y capacidad. Además, ahora la tendencia gubernamental y social es propiciar más ayuda para la realización de este tipo de actividades por lo que resultará menos costoso realizarla, sin mencionar que al hacerlo se logrará mejorar la imagen y percepción de la empresa en su entorno social; por lo mismo, la participación en proyectos sociales favorece el contacto con nuevos clientes y oportunidades en general, incluso puede ser de gran interés participar en proyectos con extranjeros; ellos podrían ser un buen socio para facilitarnos un ingreso auspicioso en mercados externos.

martes, 12 de mayo de 2009

El Desafio de la Migraciones

Los Censos son la mejor arma de los economistas. Suelen tener estos una disposición especial para analizar las cifras, cotejarlas con la realidad y planificar siempre con ellas el futuro. Muchos son los adjetivos: Futurólogos, Soñadores, profetas de otras tierras. Algunas veces resulta increíble ver como algunos les reclaman exactitud profética en las coordenadas del desarrollo; por lo mismo, nadie les perdona equivoco u error.

Los últimos Censos Nacionales traen entre sus cifras, las referidas a la población. En ella encontramos las edades, los sexos y la composición geográfica de las mismas. Aquí podemos hacer varios análisis: uno de ellos referido a la fecundidad. Así, los cambios más importantes que se han registrado, significan pasar de un promedio de 6.8 hijos por mujer a fines de 1965, a 4 hijos a finales de los 80´s, para llegar a 2.5 hijos por mujer en el censo del 2007; un dato muy importante porque marca una baja en la fecundidad.

El estudio de las periodos de baja fecundidad demuestra, que los cambios poblacionales por si solos no bastan para lograr un proceso acelerado del desarrollo, el que si se logra cuando a éste le suceden también medidas de desarrollo coherentes con las variables económicas, políticas y culturales del país que se desarrolla.

Ahora bien. Es bueno detallar aquí que, junto con la baja fecundidad, se viene dando otro fenómeno que destacar. Una transición demográfica importante viene ocurriendo; esta tiene varias vertientes, por un lado la creciente urbanización, por otro el aumento en la cobertura educativa y que, junto con la baja en la tasa de Mortalidad Infantil, reflejan indicadores de estabilidad y desarrollo para una mayor supervivencia en todas las edades y con ellas
la esperanza de vida crece en el país.

Como consecuencia de estas tendencias de largo plazo, también se ha originado un cambio en la estructura de las edades en el país, las que han pasado a marcarse de manera muy importante. Por ejemplo, el avance que significa el aumento de adolescentes en el país va de la mano con el de ancianos, sin que esto signifique que sea mayor al del promedio de 15-64 años en edad laboral, que sigue siendo el mayoritario y además alcanzará volúmenes importantes en su proyección histórica.

El panorama del cambio demográfico también se distingue en el Perú porque, a la migración interna de los 60´s se le suma ahora la creciente emigración, que además trae un dato adicional. Un alto contingente femenino forma parte de ella, con el consiguiente efecto en la baja fecundidad que esto nos significa a nivel de país: los hijos de estas emigrantes nacerán fuera del territorio nacional. Esta información deberá anotarse a la hora de realizar las nuevas proyecciones poblacionales, así como al elaborar políticas de desarrollo de servicios públicos, porque sino cometeríamos el error de tomar en cuenta un contingente importante de peruanos y peruanas que no existen físicamente para el país.

Por otro lado, es bueno tener en cuenta el dato que nos trae el último Censo referido a los niveles de crecimiento que ha tenido nuestra población, tanto rural como urbana, incluidos sus procesos de migración interna. Así, debemos tener muy claro que los niveles de crecimiento demográfico han sido mucho más rápidos que los que hicieron en su momento economías más desarrolladas que las nuestras, y por eso es importante evaluar ese dato, cuantificarlo y tabularlo dentro de las políticas públicas de desarrollo. Por ejemplo, si medimos el censo del 2007 con respecto a 1940, nuestra población se ha cuadruplicado. Si la comparamos con 1961 es 2.7 veces; con la de 1981 1.6 veces más y finalmente con la de 1993, 25% mayor.

Que la población crezca a determinados niveles es importante, lo es también el sustento que debe tener su propio desarrollo como personas con identidad nacional dentro del país. Que la fecundidad haya llegado a sus niveles más bajos, propondrá un cambio en el tiempo, pero servirá para lograr sacar partido de esta diferencia y hacerla jugar a favor del desarrollo del país y del bienestar de las familias.

Finalmente, el Milagro Económico que actualmente vive el país ha sido logrado con el esfuerzo y el trabajo de todos los peruanos, hagamos que ese esfuerzo no haya sido en vano. Usemos la valiosa información que nos dan los censos para dar estabilidad al avance logrado. La información censal nos traza claramente, cuáles deben ser las medidas que tomadas ahora permitirán dar soporte al desarrollo de los peruanos: Educación, Trabajo y Servicios Públicos para todos.

lunes, 11 de mayo de 2009

Las Emociones y Nuestra Educación

En conversaciones algunos padres manifiestan algo muy cierto. En algunas situaciones, sobre todo las referidas a la formación, nadie quisiera tener tanta responsabilidad. Es cierto, a la hora de educar buenos son los recuerdos que tenemos guardados de nuestros padres y maestros, pero vaya que fallamos y tantas veces a la hora de enseñar con el ejemplo a nuestros hijos. Y es que los padres tenemos muy claro, aunque a algunos les cueste reconocerlo, que la conducta y las emociones de nuestros hijos tienen, en su estructura básica, nuestra marca indeleble; por lo menos así es en aquellos que mantienen una relación estrecha con sus hijos en sus primeros seis años de vida como personas.

Así, hablando de conductas y de emociones auténticas los padres deben tener en cuenta que las emociones para que se estructuren como tales en la psiquis del niño, deberán recibir una guía paterna, que haga que esta se manifieste dentro de una línea de conducta positiva. Por ejemplo, si el niño manifiesta Amor, compartir esta emoción con la debida expresión; si manifiesta Alegría, compartirla y favorecerla; si manifiesta Miedo, darle protección para que lo sienta y exprese; si manifiesta Tristeza, protegerlo y buscar que comprenderlo; si manifiesta Rabia, permitir que libere esta emoción y después buscar que entender el porqué de su expresión.

Cuando nosotros fuimos educados, nuestros padres y sobre todo nuestros abuelos, gustaban mucho de hacernos entender algunas cosas poniendo como ejemplos algunos refranes. Ahora sabemos que muchas de las conductas que llevamos grabadas en nuestro inconsciente se la debemos a esos refranes; y es que estos tienen una profunda carga que distorsiona las emociones. Así por ejemplo, “Árbol que nace torcido, nunca su tronco endereza”, “Poco dura la dicha en casa del pobre”, “Barriga llena, corazón contento”, “La peor cuña es la del propio palo”, “De tal palo tal astilla”, “Acciones matan pasiones”. Si desde muy pequeños se escucha estos, es absolutamente claro que se nos está enviando un mensaje de que es muy difícil cambiar, que no podemos salir de cualquier conducta inadecuada; así quedamos inconscientemente programados para aceptar y validar en nuestras vivencias todos estos refranes. Aquí hay mucha explicación para algunas conductas derrotistas, pero también para las que nos mantienen en la ignorancia y la apatía total. Y sino que significado real tiene eso de “Mas vale malo conocido que bueno por conocer”.

Ahora bien. Y ¿Cómo hacemos para entender que una emoción es natural y auténtica?

Es importante que sepamos distinguir las emociones auténticas de las que no lo son. Esto, porque hay situaciones que se presentan como expresión de emociones cuando en realidad se trata de falsas emociones. Un ejemplo claro de ello lo tenemos en todas las fobias. Imaginemos a una madre que expresa miedo por la presencia de un ratón o un insecto inofensivo como una cucaracha. Si esta actitud se hace frente a un niño, éste considerará esa emoción como auténtica, por lo mismo, repetirá la conducta ante el mismo estimulo. Esto no está bien, porque por modelo el niño repetirá la falsa emoción frente al mismo estimulo, con la distorsión final en su valoración emocional. Un ejemplo muy común es de las personas que reniegan todo el día frente a cualquier inconveniente. Si entendemos que la rabia es la emoción que hay que expresar cuando la persona se siente agredida; entonces no se entiende que una persona pueda estar colérica todo el día. Un niño tendría así una distorsión total de la emoción y de lo que significa realmente tener rabia.

Finalmente, es muy importante que tengamos en cuenta que los padres son el primer referente para los hijos; por tanto su modelo. Y que por eso, vivimos un proceso muy interesante en estos momentos en nuestro país. Actualmente se está educando la tercera generación de profesionales. Esto significa, que el gran cambio que se originó con el ingreso de la mujer a la Universidad está dando sus frutos; actualmente se vienen educando en la Universidad los hijos de los profesionales, hijos de las primeras mujeres universitarias del país. Todo un gran cambio. Claro está, que a algunos les producirá rabia y a muchos otros inmensa satisfacción y alegría. Es una buena ocasión para autenticar nuestras emociones, y disfrutarlas.