viernes, 20 de febrero de 2009

La Guerra por el Talento

“El talento no cae del cielo”.

Esta ha sido una frase que escuché muchas veces. La última, utilizada por mi ex-jefa días antes de tomar importantes decisiones. Una de las cuales involucraba la salida de personal de la planilla de la empresa.

Si pues, el talento no gotea.

Hace algunas décadas, uno de los padres de la Administración y artífice de su desarrollo acuñó la famosa frase en una magnifica entrega, que llegó a nuestras librerías como “LAS GUERRAS DEL FUTURO”
.
Y es que la lucha por el talento, así llamada y pensada es una agresiva versión de la lucha por el control del saber en plena era del conocimiento.

Que algunas empresas tienen ahora mayor conciencia del valor que aportan las personas, es cierto. Que algunos directivos en las empresas entienden ahora mejor el tema, también.

Vista las cosas así, se puede pensar que empezamos a creer y sentir que los empleados dejaron de ser un medio para convertirse en el centro y la razón de ser del desarrollo principal de la empresa.

Hacer crecer y desarrollar al recurso humano resulta, en los tiempos actuales, un ejercicio indispensable en las empresas, y toda una teoría de la Responsabilidad Social.

La crisis actual nos puede dar algunos alcances de lo que puede significar la lucha por retener y desarrollar talento al interior de las organizaciones. Y es que los cambios originados a nivel mundial marcan su influencia, por efectos de la globalización, pero también por el fenómeno todavía vigente de la fuga de talentos que se origina en los países de economías emergentes hacia los países desarrollados y con alto desarrollo tecnológico.

En el mundo de hoy existen pocas empresas que dedican esfuerzo y recursos económicos para el desarrollo del talento humano en la organización, como parte de una estrategia general del desarrollo del negocio. Pero que las hay, efectivamente las hay.

En Europa y sobre todo en el Japón, artífice del tema, el desarrollo del talento está asociado al desarrollo de la empresa como tal y del individuo como miembro del entorno directo.

Por supuesto que en medio de la Globalización, la guerra desatada por ubicar y desarrollar talento no es ajena a los conglomerados internacionales diseminados por el mundo. Lo que si llama la atención, es la diferencia que existe en el trato y el procedimiento que tienen algunas oficinas locales respecto del tema, si se les compara con sus oficina matrices. En algunas situaciones, irónicamente, los conceptos y su tratamiento no solo no son los mismos, si no que hasta llegan a ser diferentes o contrapuestos entre sí. Algo muy interesante de analizar, pues con Drucker diríamos, que una decisión tomada por la dirección que no es compartida ni entendida por ella es simplemente pérdida de energías y tiempo, porque finalmente no se hará nada.

Como en la versión de algunos de nuestros adanes políticos, cambiar todo para que no cambie nada o mejor, hacer una comisión investigadora para que la investigación se diluya.

Así las cosas, simplemente diremos que la situación pinta bonita, pero la Guerra por el Talento en nuestro país recién empieza. La migración masiva de profesores de Universidades Públicas hacia las privadas es el primer síntoma de ello y marca una tónica. Y pensar, que alguien creyó de manera ingenua que poner como Ministro de Educación a un exitoso administrador de la educación privada, resolvería los problemas de la Educación en nuestro país.

La Guerra por el Talento dependerá también de nuestra Clase Política, de la Intelectualidad del país y del rol que las Universidades quieran jugar en el desarrollo del Talento que nuestro país necesita. Más ahora que entramos al círculo virtuoso de ser un país de Milagro Económico, con todo lo que ello trae y significa.

jueves, 19 de febrero de 2009

El Valor de la Palabra

Parece mentira hasta comentarlo. Pero así es y así será.

La vida siempre nos presenta situaciones en las cuales el ser humano demuestra de que madera está hecho. Y es que afrontamos la vida, de la manera como aprendimos y nos enseñaron en casa, en ese núcleo familiar que alimentó cada día en valores nuestra consistencia futura de personas.

“Educar a un niño para no corregir a un adulto”, una frase que escuché mucho en mi niñez, me ha servido también para entender donde está la base de la formación de las personas.

Y si no lo cree tomemos un ejemplo, que por simple termina siendo de lo mas ejemplarizador.

¿Ha prometido alguna vez a un niño llevarlo de paseo y no pudo cumplir? En ese momento usted está haciendo dos cosas a la vez: deteriorando el valor de su palabra delante de él y enseñandole el valor de la verdad, como fundamento de una relación de respeto y confianza.

En el sistema financiero ocurre lo mismo. Es común el trato de confianza mutua que existe entre clientes y sus interlocutores en el sistema, para “cerrar” operaciones y acuerdos de palabra, sea por medios telefónicos o electrónicos. Algo que se respeta en el medio pase lo que pase. La palabra empeñada es la palabra final.

Una crisis de confianza se ha instalado en el sistema financiero mundial y, al igual que en el ejemplo del niño, es preciso recuperar la confianza en el sistema recuperando la razón de ser del mismo: la credibilidad.

En el inicio de su gobierno, el Presidente Obama nos decía, que la crisis se había generado “Como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad de parte de algunos”. Y quienes no entendieron la esencia de su mensaje hoy lo entienden con absoluta claridad.

La crisis del sistema ha puesto en evidencia una crisis de valores en la sociedad norteamericana. El capitalismo salvaje, el de los grandes negocios y el que convirtió al mundo entero en su “aldea global”, hizo que muchos dejarán de lado la ética al momento de hacer negocios y jugaron al todo vale para hacer grandes ganancias; olvidando el precepto primero de los negocios: la información como fuente principal y fundamento para la toma racional de decisiones.

El caso Madoff y el nuevo caso Stanford nos muestran, no como dicen algunos “Que los gringos también tienen sus cheverengues” sino, al hombre rompiendo los esquemas del orden. Al hombre corrupto por el sistema, buscando hacer “su faenón”.

A la crisis de confianza, que retumbó al mundo financiero y se trajo abajo a los gigantes del sistema, le sigue ahora una réplica que trae abajo lo último de credibilidad que anidaba al interior de las finanzas e inversiones mundiales.

La factura que esto nos va a pasar, puede ser inestimable. Las bolsas mundiales, tan sensibles al tema de confianza, nos darán la idea tangible del daño que se le ha hecho al sistema. La baja que viene debería ser el último peldaño antes de tocar piso en la caída.

Ahora solo queda recuperar todo lo perdido, en inversiones y en credibilidad, lo que lograremos solo si sacamos las debidas lecciones de todo lo sucedido.

Creer es un acto de fe.
Esta frase explica de manera certera lo que nos toca vivir en estos tiempos. Tiempos de crisis son tiempos de turbulencia, pero también de fe y de esperanza.

Finalmente recordar, con los maestros de la Administración moderna, que LA ÉTICA TAMBIEN VENDE!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Invertir en tiempo de crisis

Para entender lo que queremos decir, es bueno precisar algunos conceptos que nos permitirán centrar el tema.

Si entendemos por Economía, a la ciencia social que estudia las relaciones sociales que se forman en los procesos productivos y de satisfacción de las necesidades de la humanidad. Si al mismo tiempo precisamos que las necesidades del hombre son ilimitadas y que este necesita administrar los recursos porque estos resultan limitados. Que para hacerlo correctamente necesita tener información que le permita tomar decisiones racionales en el mercado.

Si entendemos por Inversión, el cambio racional de una satisfacción inmediata y cierta por una esperanza, esto es, que la inversión significa una recompensa de mejor consumo o de satisfacción en el futuro. La inversión también puede significar el empleo de un capital para desarrollar alguna actividad económica con el objetivo de incrementar el capital, la actividad misma o las dos, para tener capacidad de un mejor consumo por tanto, satisfacer mejor las necesidades futuras.

Con estos elementos ya podemos entrar de lleno al tema.

Las crisis marcan el inicio de la resolución de conflictos generados al interior de un proceso productivo en un ciclo económico determinado. Hay periodos económicos en crisis que se diferencian por sus componentes, pero también por la forma de resolver los conflictos. Así tenemos las crisis económicas y las crisis financieras. Las que suelen ser crisis de modelos, crisis por exceso de consumo, desregulación de la producción o ambas.

La resolución de las crisis originan guerras comerciales, proteccionismo o ambas. El extremo nos ha llevado a 2 guerras mundiales.

La crisis nos indica que determinados agentes en el mercado, tomaron decisiones no-racionales y, por lo mismo, al hacerlo atentaron contra la disposición del mercado para satisfacer las necesidades del hombre.

Que el actual modelo económico mundial está en crisis, es indudable. Que la magnitud de la crisis actual se define en la columna vertebral del sistema capitalista mundial ya lo vemos; el desplome de algunos gigantes del mundo financiero así lo confirma.

Como todo en la vida, las crisis pasan porque estas finalmente se resuelven, momento en el cual se da inicio a un nuevo ciclo económico de expansión.

Definir los tiempos de inversión y como hacerla. Esa y no otra es la opción ahora.

Invertir en tiempos de crisis significa ante todo, asumir un determinado tipo de riesgo y ubicarlo en el tiempo. Por tipo entendemos en qué inviertes, por tiempo a qué plazo.

Aquí conviene conocer que en los últimos 80 años, los ciclos económicos han cumplido el paradigma de la inversión a largo plazo; entendida esta como el asumir la inversión para completar ciclos económicos de por lo menos 10 años. Ahí está el tema.

¿Qué es lo que nos presenta hoy el mercado pensando en una buena inversión?

Aquí deberá jugarse el gran clásico: renta fija - renta variable.

Los expertos no me dejarán mentir que si de seguridad, precaución y conservadurismo se trata, la renta fija tiene como sus mejores cartas: Los bonos del tesoro americano, los Certificados de Depósitos del Banco Central Peruano y los Bonos Soberanos del Perú o Brasil. Mención aparte merecen los bonos del sistema financiero peruano, muy sólido, y algunos bonos de empresas listadas en bolsa.

Si de inversión a largo plazo se trata, obviamente la renta variable tiene todas las de ganar. Y aquí si hay que ser más “fundamentalista” que los mismos musulmanes. Por fundamento técnico, las empresas listadas en bolsa, sólo en Lima, están a precios y capitalización bursátil del año 2000. Huelgan comentarios. Esto es lo que más va a recuperar en términos de inversión cuando el ciclo económico vuelva a expandirse.

Según algunos académicos de la economía, la expansión continuará por el lado de las economías emergentes como China y la India, quienes además tienen un serio problema por resolver, el de alimentar a más de la mitad de la población mundial que vive en sus territorios. Con esto, la demanda está asegurada.

La situación en el país por el lado de las variables macroeconómicas es espectacular, tanto que los académicos en el mundo ya estudian el Milagro Económico Peruano, dentro de los modelos económicos de desarrollo de las economías emergentes.

Finalmente, no olvidar la regla de oro de la inversión: NUNCA INVERTIR pensando en que con esa inversión se tiene que comer mañana.

Por eso conviene recordar: en épocas de crisis, el bien refugio es el oro o los Bonos del Tesoro Americano y la renta variable será la mejor oportunidad de inversión a largo plazo.

Ahora usted debe tomar la mejor decisión. Para eso, solo tiene que sentarse y conversar con su asesor financiero o bursátil, tener paciencia y saber esperar el cambio del ciclo económico.

martes, 17 de febrero de 2009

Los Infiltrados

Hace unas semanas fui testigo de algo verdaderamente sorprendente.

Por una de esas situaciones que tantas veces marca el destino como suyas, mis hijos sufrieron la pérdida de su mascota. Error involuntario que obligó a todos a implementar las mejores medidas de búsqueda que se hayan visto o por lo menos que yo haya vivido.

Avisos pegados en las esquinas, en los parques y avenidas colindantes fueron las primeras reacciones.

Largas caminatas, paseos en bicicleta por los alrededores, haciendo círculos de personas a pie y en movilidad. Todas con un solo objetivo: abrir y cerrar los círculos a fin de dar con el paradero de la mascota extraviada.

El hecho que comento sucedió en la tarde de un domingo y fue al final del mismo que recién se percataron del extravío.

Lo que sucedió después es lo que llamó mi atención y de seguro lo hará con ustedes.

Corría el final del tercer día.

Era un día de miércoles, cuando mi hija mayor tuvo una idea que cambiaría todo, a todos y al final de la historia. Por supuesto con un final feliz.

Ella tuvo la genial idea de colocar un aviso con la foto del extraviado can, en el portal de una página en internet dedicada a ubicar mascotas perdidas, extraviadas o abandonadas. Una labor que, por lo increíble, resulta admirable ver en nuestro país.

A mediodía del domingo, sucedió lo increíble. Ella recibió una llamada telefónica en la que le indicaban que habían visto el aviso en internet, y que un perro de las características que ahí se anotaban había sido rescatado de la calle al amanecer del día jueves, y estaba hospedado en un albergue para mascotas. ¡Increíble!

Los gritos de júbilo, los abrazos y el feliz reencuentro todo sucedieron a la vez al final del día domingo en que “el perro pródigo”, como diría una vecina irónicamente, volvió a casa.

Al final de lo que aquí comento, alguien sentenció: Increíble pero cierto, si no estás en internet simplemente no existes!

Y es que gracias a la maravilla del internet habíamos recuperado a Winky.

El 14 de febrero como todos los años, se celebra en el país El Día de los Enamorados. Fecha en la cual muchas parejas declaman y reafirman su amor por el otro. Pero también una fecha utilizada por los amigos del internet, para bombardearnos con cuanto aviso publicitario, mensajes de amor y parafernalia que se puedan imaginar. Algunos de las cuales contienen los famosos virus.

Así es como, al final del famoso día, un virus convirtió el antivirus que contiene y protege el sistema de la computadora en el más potente y mortal virus, con el daño consiguiente al equipo, al sistema operativo y a los sufridos mortales que dependemos de su funcionamiento.

Y es que, como en la película de Martin Scorsese, donde Leonardo di Caprio y Matt Damon dan vida a los Infiltrados famosos, uno policía y el otro mafioso. Un virus ingresó dentro de un mensaje de amor, y convirtió al Antivirus del sistema, en un nuevo y más potente virus. Un Infiltrado cualquiera.

Como internet es para todo, Hemos logrado salvar el equipo, gracias a un foro de esos que siempre funcionan en él, y que se refería al Virus Antivirus 2009., con lo que me informaba que no había sido la única ni la última víctima. Con el Dr. Speedy culminó el salvataje final.

La búsqueda exitosa de una mascota perdida y el encuentro también exitoso de una solución a un problema informático a través de un foro de internet. Nos ponen de manifiesto que nuestras vidas han cambiado.

Nuevos patrones de conducta se están instalando en nuestra sociedad. Nuevas formas de comunicación. Nuevos estilos de solidaridad. Nuevas formas de democratizar los enlaces de la sociedad.

Porque efectivamente, si no utilizas ni estas en Internet, no existes!