jueves, 9 de abril de 2009

Reflexiones

Gracias a la libertad de culto consagrada en la Constitución Política del país los peruanos creyentes celebran, libre y abiertamente, con diversas actividades la Semana Santa.

Una de esas actividades es la reflexión.
Para la filosofía reflexionar es el acto de meditar y ésta, es la capacidad del hombre de usar su racionalidad para pensar detenidamente alguna idea con la finalidad de sacar conclusiones. De hecho, las conclusiones pueden ser útiles o simplemente teóricas.

El descanso obligado que traen las celebraciones cristianas, se convierte así en un buen momento para reflexionar.

Una reflexión importante en medio de la crisis que nos agobia, tiene que ver con los porqués que marcaron el inicio de la misma. Derivada de ella y de cómo la resolvamos, vendrán luego la búsqueda del progreso y la solidaridad que privilegie la labor y la opción con los más pobres.

Si la ética es la teoría o la ciencia que estudia el comportamiento moral del hombre. Ya tenemos las dos vertientes que nos ayudaran, primero a entender la crisis y luego el camino para resolverla.

Y es que la crisis nos ha demostrado que lo que aquí está en juego es la esencia misma de la ética y de los valores de la sociedad contemporánea. De lo que hagamos hoy dependerá, no sólo la solución de los problemas que nos trajo la crisis consigo, sino además sabremos prevenir que no vuelva a ocurrir a futuro.

Pero, y ¿Qué significa esto?

El mensaje es claro: sin ética y sin valores no importa si salimos de la crisis, es más, sin ellas cualquier solución no tiene ni asidero ni futuro.

El caso del Perú es todavía más importante, no sólo por tratarse de nuestro país, sino porque a los ojos del mundo venimos mostrando un ejemplo de desarrollo. Lo que los economistas llaman un nuevo Milagro Económico.

Para salir adelante harán falta valor y valores. Sí, esto significa coraje y valentía para levantar al país rescatándolo de la crisis y de la corrupción con valores y principios.

Muchos aquí se preguntaran y ¿Cómo? ¿Con ética o como sea?

El gobierno que acaba de ser juzgado a través de ya tu sabes quién, nos vendió la idea de que "El fin justifica los medios" para resolver los problemas del país. Eso no debe volver a ocurrir nunca más.

El país necesita de dos pilares para sembrar gérmenes de renovación en la población.

Necesitamos de una autentica Reforma Educativa que nos ayude a diferenciar claramente entre el bien y el mal. Esta deberá ser uno de los pilares para la regeneración del país. Así, los ideales prevalecerán sobre el afán ciego de tener y poseer; el dinero será producto del esfuerzo y del trabajo y no del esfuerzo fácil y la corrupción; y el país deberá privilegiar el ahorro y la previsión al consumo desenfrenado.

Necesitamos que el Poder Judicial nos dé muestras claras que las leyes se aplican de igual forma para los delincuentes sean estos pobres o de corbata. Un saludable ejemplo lo hemos tenido en el juzgamiento de ya tu sabes quién. Pero necesitamos de más, para que éste sea el inicio de un nuevo país: el que soñaron nuestros próceres libertarios.

La crisis nos ha mostrado que en medio de las dificultades necesitamos, ya no vender productos, sino primero vender país. Esto es así, porque ahora en el mundo se venden MARCAS. Hagamos de la marca PERÚ una que signifique Honradez, Esfuerzo, Trabajo y Dignidad, e invitemos a los extranjeros a visitar nuestro país y “Vivir la Leyenda”.

miércoles, 8 de abril de 2009

El Legado de Fujimori


El término ISMO asociado a un nombre o apellido viene a consagrar el conjunto de ideas, la manera de interpretar el mundo o una tendencia innovadora que expresa generalmente la persona y que, al momento de aplicarse en la sociedad determina un cambio en la misma. Si de eso se trata, el “fujimorismo” como tal no existe.

Es indudable que un tipo de política asociada al apellido Fujimori ha nacido en el escenario social peruano desde que el aprismo lo diera a la luz. Y éste se corresponde con el pragmatismo con que Fujimori apareció, se definió políticamente y desarrolló en el contexto político del país, pero también a la consecuencia que dicho pragmatismo ha dejado en la sociedad; sobre todo, porque sin quererlo llenó el vacío que las agrupaciones políticas peruanas habían dejado de lado al no entender el cambio social que la economía informal venia generando en el país.

Así, los liberales no entendían como ni porque la economía informal desbordaba al país y con él sus propios cimientos; los apristas no entendían donde estaban los trabajadores manuales e intelectuales que decían representar y, por último la izquierda, que no entendió la radicalización que había originado con su prédica, tampoco entendía como el trabajador informal significaba un nuevo país que nacía y se desbordaba a pesar de sus ideales de querer representarlo.

Por eso y sin lugar a dudas, Fujimori expresa varias cosas a la vez en nuestro país.

Por un lado está el autoritarismo, algo muy propio de nuestra sociedad que nació bajo el tutelaje extranjero y se desarrolló sobre la base de las luchas fratricidas que nos trajo el caudillismo en el país. Heredero de ese caudillismo, es el tutelaje que los militares han hecho suyo y que los ha hecho ganar de manera impropia posiciones dentro de la estructura del poder en el país.

Por otro lado está el mesianismo. Que convertido en una cuña ha traspasado ya a varias agrupaciones políticas peruanas. La necesidad de creer en un “mesías” que nos “convierta primero a una fe”, y luego de manera predestinada cambie nuestro futuro, está impregnado en el imaginario del país y la nación desde hace mucho tiempo. Es más, en tiempos de la colonia ya existía la figura del Inkarri, que asocia el mesianismo a la cultura peruana.

Por último, la falta de institucionalidad en el país, abona a favor de figuras como las que expresa Fujimori. Ese y no otro es el significado, por ejemplo, de que su hija lidere las encuestas de intención de voto a más de 2 años de la próxima contienda electoral nacional. La crisis de los partidos que se inició a fines de los 80, propiciado cuando no por el aprismo, no ha sido resuelta. Sino más bien se ahondó con el descalabro que nos trajo la hiperinflación y luego el desborde de la economía informal y sus nacientes estratos sociales.

Un caso curioso que habría que analizar aquí, es que desde hace un tiempo, se dice que el líder nacionalista Ollanta Humala representa el antisistema. Pero se obvia decir, que es precisamente la candidata Fujimori quien representa mejor el antisistema. Porque, valgan verdades, nadie puede creer que con la formación que tiene y el pasivo que significa su apellido ella pueda ser o aparecer como una abanderada de la democracia. Eso ni pensarlo. Empezando porque anuncia que de ser elegida lo primero que haría es amnistiar a su progenitor. Algo totalmente antidemocrático e ilegal.

Vista las cosas así. Y, si como dicen los sociólogos el punto de partida de la política es saber a quién se representa, los satélites de Fujimori tendrán que buscar ideas para tratar de representar ahora una posición dentro del nuevo espectro político peruano. Ideas que signifiquen cohesión de la nación, reafirmación de la democracia y continuidad del desarrollo que el país viene alcanzando con sacrificio, pero también con esperanza. No olvidemos que su paso por la política peruana ha dejado una estela de impunidad, corrupción y sombras de duda sobre muchos de sus más visibles representantes. Algo que la historia ha demostrado siempre te pasa la factura.

martes, 7 de abril de 2009

¡Un Fallo Histórico!


“Cabe afirmar que el Tribunal ha llegado a una certeza razonable acerca de los cuatro hechos juzgados. Este tribunal declara que los cuatro cargos objeto de imputación se encuentran probados, mas allá de toda duda razonable; por consiguiente la sentencia que se emite es CONDENATORIA”.

Con estas palabras, que pasarán a la historia tanto del Poder Judicial como del país, el Juez Cesar San Martín, Presidente de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema, anunció el fallo que pone punto final al juicio al ex presidente y que duró 16 meses.

En un fallo considerado histórico, el tribunal peruano condenó al ex presidente Alberto Fujimori a 25 años de pena privativa de la libertad por violaciones de los derechos humanos. Convirtiendo este juicio en un precedente histórico, ya que se trata de la primera vez en el mundo que se juzga y condena, en su propio país, a un ex presidente por delitos de lesa humanidad.

Como se recuerda, Fujimori estaba acusado de ser el autor intelectual de las matanzas de Barrios Altos en 1991 y del profesor y los estudiantes de la Universidad “Enrique Guzmán y Valle” La Cantuta en 1992, hechos cometidos por un escuadrón militar formado por miembros activos del servicio de inteligencia autodenominado “Grupo Colina” y del secuestro, del empresario pesquero Samuel Dyer y del periodista de oposición Gustavo Gorriti.

Durante la lectura de la sentencia, los jueces expresaron que el fallo por unanimidad respondía a la gravedad de los hechos juzgados, los cuales se inscribían “En un plan sistemático y selectivo de desapariciones forzadas y ejecuciones arbitrarias a cargo del Estado, las fuerzas armadas y el servicio de inteligencia”. Y que no solo estaba probado que el acusado tenía pleno conocimiento de la existencia de este aparato represivo, sino que además, existen pruebas suficientes para considerar “Que Fujimori fue autor mediato de crímenes de lesa humanidad durante su gobierno y que actuó, estructuró y ejecutó una estrategia político-militar paralela a la que divulgaba públicamente y protegió a Vladimiro Montesinos, al otrora jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Nicolás de Bari Hermoza Ríos, así como a los ejecutores materiales de los hechos, es decir, a los miembros del Grupo Colina”.

Como se recordara Fujimori huyo al Japón, al descubrirse la red de corrupción que dirigía con su asesor el ex capitán Vladimiro Montesinos, desde donde renuncio a su cargo por fax. Renuncia que no fue aceptada por el Congreso peruano que declaro su vacancia por incapacidad moral.

Así, Fujimori cumple con los juicios que le son atribuibles dentro del marco de la extradición aprobada por las autoridades judiciales chilenas, país del que fue extraditado el 22 de septiembre del 2007, luego de llegar allí desde su autoexilio en Japón en noviembre del 2005.

Este juicio que pasara a los anales de la justicia latinoamericana por ser uno de los mas esclarecidos y limpios, ha sido catalogado por Amnistía Internacional “Como un hito de probidad en la lucha contra la impunidad pues, en los más de 15 meses que duró el juicio, nadie jamás deslegitimo el desarrollo imparcial del mismo”. Algo que nos enaltece y llena de orgullo a todos los peruanos.

Y es que se puede estar de acuerdo o no con la sentencia, pero nadie podrá poner en duda que el Tribunal Peruano ha actuado con absoluta imparcialidad y pegado en todo momento al debido proceso, algo que los más destacados penalistas peruanos e internacionales no han dudado en reconocerle como merito y pedagogía de cómo se debe actuar todo el tiempo.

Finalmente, nuestro país debe sacar lecciones “Para que todo lo vivido, no se nos empoce en el alma”, como diría Vallejo.

El tribunal peruano ha tenido mucho cuidado para llevar a buen término este juicio, por consideraciones de tipo legal y política. Por lo mismo, ha guardado el debido proceso y tomado las providencias para que no se ponga en ningún momento en tela de juicio su imparcialidad. Asimismo, ha dejado un precedente histórico, de manera tal que nadie podrá escapar a la ley y dejar su delito impune así sea un ex presidente, con lo que demuestra que la justicia es igual para todos; señal inequívoca que avanzamos en el camino correcto: el de la construcción de la Institucionalidad que el país necesita y reclama.

lunes, 6 de abril de 2009

La Marca del Zorro


Era una tarde cualquiera de domingo.

El día se había marcado lleno de sol y de alegría en los parques. Allí estaban los niños. Llenando con su ternura y su frescura nuestras tardes de otoño. Domingo es un día de lectura obligatoria del periódico. Ese que, como el de la canción, si no lo lees hoy mañana será el periódico de ayer….aquel que ya nadie quiere leer.

Era un domingo y la lectura se nos hacía imprescindible. El Decano de la prensa había logrado entrevistar al hombre que en las últimas décadas, ha sido considerado como uno de los personajes más poderosos del país. Allí estaba reflejado él, el mismo Dionisio Romero de los grandes capitales peruanos. Es cierto que la dinámica de la economía peruana lo ha convertido en el patriarca del tercer grupo económico peruano, detrás de los Brescia y los Buenaventura, pero igual sus palabras son importantes, todavía más al haber vivido toda la etapa democrática al frente de su Grupo Económico.

Y es que don Dionisio se despacho a su gusto en la entrevista en la que dijo de todo, y hasta lo que no quiso decir.

Gracias a El Comercio, nos hemos enterado, por ejemplo, que él se siente “Un hombre de centro-izquierda”, porque “Así salió cuando hice un test en la Universidad Norteamericana en que respondí muchas preguntas, y salí bien a la izquierda del espectro político”. Felizmente que la encuesta nunca fue conocida en nuestra capital, porque fácil al hombre del Opus Dei o lo excomulgaba Monseñor Cipriani, lo incluían en la lista los “Colina” o le hacia una campaña por deshonesto y por “caviar” Giampetri y su “collera” de La Razón. Pero que algo le pasaba eso era casi fijo. Imagínense tamaño sacrilegio, pregonar su izquierdismo como si eso estuviese de moda.

Romero nos ha dejado claro que su familia siempre ha tomado las cosas con mucha dedicación y trabajo. Por eso el, durante los últimos años se dedico a “reclutar” a los mejores gerentes para que le manejen los negocios.

La entrevista está llena de recuerdos. Recordaba el, por ejemplo, que había financiado la campaña electoral de los 3 principales candidatos el 80, “A los tres le di por igual, y además se los dije”. “La ultima me salió gratis. Alan todavía me debe”, dijo irónicamente.

Muy cortes el, manifestó que no se arrepiente de su visita a la salita del SIN. De lo que si se arrepiente es de haber alquilado una avioneta del Grupo Romero a Montesinos, “Me llamaron de Palacio (de Gobierno), David Saettone, que era ex funcionario del BCP, y me lo pidió. Maldita la hora en que dije que sí”.

Que ironía que nos muestra siempre la vida. Romero se jubila y da una entrevista días antes que se haga conocer la sentencia del llamado “Caso Fujimori”. Y en la entrevista nos dice lo que tanto se negó, que Palacio sabia de la fuga de Montesinos.

Romero da unos toques a su entrevista. Nos habla del país, de su entorno, de su “centro-izquierdismo”, de sus contactos con el poder. De sus coqueteos con la política, como de su paso por la salita del SIN, “Lo hice por un cliente y por el banco”, dice.

Qué fácil es para algunos querer jugar con nuestra memoria. Romero quiere olvidar lo que muchos peruanos no hemos olvidado, su paso por la salita del SIN no fue solo para ayudar a sus amigos de Hayduk. Todos recordamos aun como le daba consejos a Montesinos; las grabaciones existen para la memoria de los peruanos.

Y como no podía ser de otra manera Romero, conocido como “El Zorro Plateado”, le deja su mensaje al Presidente. Hablando de financiar campañas políticas dijo: “La ultima me salió gratis. Alan todavía me debe”.

Los apristas tienen la palabra, Romero les ha dejado sutilmente, la marca del Zorro.