viernes, 29 de mayo de 2009

El PAMA y la Responsabilidad Social

El Programa de Adecuación y Manejo Ambiental, por sus siglas PAMA, fue preparado originalmente por la administración de Centromin Perú y aprobado en su momento por el Ministerio de Energía y Minas. Para ello, y como parte del mismo, se había creado en 1993 la empresa Activos Mineros, como una empresa estatal de derecho privado. Así, el PAMA fue originalmente creado para iniciar un proceso de adecuación del Complejo previo a su privatización, la cual se dio finalmente en 1997.

Cuando Doe Run gana el proceso de privatización en 1997 se comprometió a invertir en el Complejo para modernizarlo; este anuncio generó muchas suspicacias, debido a que la planta funciona con maquinaria fabricada en 1920 y desde sus inicios con la Cerro de Pasco Corporation en 1922, y luego con la administración estatal de Centromin desde 1970 nunca ha cambiado las mismas. Lo que si quedo claro es que Doe Run, al hacerse cargo del Complejo, se comprometió a invertir 107 millones de dólares para cumplir el PAMA diseñado para el mismo.

Según el contrato de privatización el Estado peruano se comprometía a realizar su parte del PAMA a través de Activos Mineros, cuando concluyera Doe Run su compromiso de adecuación. Esto que de por si resulta muy ambiguo ha sido utilizado por la empresa para postergar el cumplimiento del PAMA, solicitando hasta la fecha más de 5 ampliaciones al mismo. Esto, sin considerar que en 1997 la baja de los precios de los minerales fue un fuerte motivo para que la empresa postergara el inicio de muchas obras que complementaban el PAMA, por el deseo de pagar los costos del mismo con las utilidades que generara el complejo. Lo cierto es que, a la fecha, Activos Mineros la empresa creada por Centromin Perú sigue a la espera que Doe Run culmine su parte del PAMA. Mientras que Doe Run solicita, una nueva ampliación del mismo y la participación del Estado para poder culminar su Adecuación Ambiental, pues manifiesta haber sobrepasado el monto inicial pactado para el mismo, el cual se encontraría a la fecha sobre los 300 millones de dólares, faltando aun la construcción del último tramo del mismo.

Lo cierto es que, cuando Doe Run participo en el proceso de privatización alguien de sus técnicos los hizo incurrir en un gravísimo error de cálculo, porque no se entiende que una empresa seria participe en una licitación, calcule para el mismo determinados costos y ahora los termine triplicando, con los efectos financieros que esto produce en la empresa. Esto no es serio en ningún sitio. Además, solo hay que visitar la ciudad de La Oroya y sus alrededores, para darse cuenta a primera vista de dos cosas: La primera, que el Complejo Metalúrgico es el corazón de la ciudad que late a su ritmo y dependencia económica; Lo segundo, que el nivel de contaminación de la ciudad y sobre todo, del perímetro de La Oroya Antigua es intolerable, para la vida normal de cualquier persona.

Ahora bien. Durante los primeros años luego de la privatización, Doe Run logró que más de 1,5 millones de toneladas de ferritas de zinc, abandonadas en un depósito en Huanchan desde los tiempos de la Cerro de Pasco Corporation, fueran trasladadas para su administración de acuerdo a una Resolución Ministerial fechada en el 2001, con el consiguiente ingreso económico que originó su procesamiento y posterior venta, que se calcula sobre los 250 millones de dólares.

Un riesgo latente que el Complejo Metalúrgico debe afrontar es el de la contaminación, que es un proceso iniciado con las primeras emanaciones desde 1922, convirtiéndose en un pasivo tan grande que difícilmente alguna empresa o institución podría cargar con los gastos del mismo, ya que técnica, social y económicamente es imposible remediar. La ciudad y sus alrededores cargaran por siempre con el pasivo de la contaminación, y tal vez, se conviertan en el futuro en el ejemplo vivo de lo que significa la idea mal concebida de la Responsabilidad Social, cuando esta solo ve uno de los aspectos de su entorno, y obvia los más importantes, como son el derecho a la vida y a la salud. Sin mencionar que las Normas Ambientales en nuestro país, no tienen concordancia con los estándares internacionales, lo que convierte en un peligro latente cualquier inversión que involucre Impacto Ambiental directo sobre las ciudades y la población, tanto en las explotaciones mineras, como en las de gas y petróleo.

Finalmente, un estudio que deberá hacerse de manera urgente, si no hizo ya, es el referido al nivel de contaminación del agua subterránea, ya que esta es la que consume la población de la provincia de Yauli, donde se ubica la ciudad. La Oroya aparecerá siempre en nuestra historia como una ciudad emblemática, donde los niveles de contaminación han superado cualquier estimado del hombre, ya que aquí se ha contaminado: el aire, los suelos, los ríos, las lagunas, la atmosfera, los sonidos y hasta el electromagnetismo de la ciudad lo que hace que esta se radie con más intensidad, desde las 8 hasta las 11 todas las mañanas, de las partículas que arroja la chimenea central de Doe Run Perú.

jueves, 28 de mayo de 2009

Un gran efecto de la crisis

Se está poniendo de moda decir que la crisis no es mala, sino que es una oportunidad. Esto que parece una ironía es cierto, pero ¿estamos preparados para eso?

Por concepto sabemos que una situación se caracteriza como crisis, cuando se produce una cancelación repentina e inesperada de recursos, se eliminan alternativas o se imponen límites de manera tal que las metas se tornan más lejanas; por ello podemos decir, que las situaciones de crisis son emergencias que requieren de respuestas.

Cuando vemos la crisis desde fuera, no deja de preocupar algunas cosas que se ven a simple vista. Las que se refieren al país, suelen ser muy difíciles de entender: una bonanza económica y la falta de recursos humanos que la administren; las que se ven en algunas empresas denotan falta de creatividad y compromiso, aun cuando sobra lo que falta a nivel de gobierno: Gestión.

El premio nobel de Economía, el estadounidense Joseph Stiglitz, nos recuerda siempre que un gobierno que tiene problemas de Gestión, nunca será un buen gobierno en ningún lado. Si a esto le sumamos que vivimos en un país con Recursos Naturales, es bastante probable que estos no sean bien gestionados, menos utilizados según las necesidades del país; esto siempre siguiendo las enseñanzas del Maestro en su escrito: “La Maldición de los Recursos Naturales”.

En las empresas ocurre otro tanto. Algunas han tomado la decisión de innovar para no sucumbir en medio de la crisis, pero han olvidado un pequeño detalle: sus clientes. Esto, porque no importa lo que se haga en cualesquiera de los niveles de la empresa, si esta no es capaz de retener a sus clientes; entonces se quedara sin el oxigeno que necesita para seguir viviendo. Aquí no hay que olvidar que, es más fácil traer uno nuevo que retener a uno antiguo cuando no he sido capaz de mantener una buena comunicación con mis clientes, de manera tal que la relación sea vista como beneficiosa para ambas partes. Además, innovar no significa tomar ideas de fuera para implementarlas en la empresa. Innovar siempre debe significar buscar y tomar las ideas de dentro de la empresa: no olvidemos que la retroalimentación suele ser la mejor manera de salir adelante en los periodos de crisis.

Otro ejemplo muy sentido por la población es el referido a que, en los últimos tiempos, hemos dedicado un espacio muy importante para establecer mecanismos de interés mutuo y de negociación, con algunos países con los cuales tenemos relaciones comerciales buscando incrementarlas en base a acuerdos que den un trato preferencial a nuestros productos en sus respectivos mercados. Los TLC firmados cumplen ese objetivo. O al menos eso es lo que se dice. Esa dinámica hacia afuera no es la misma hacia adentro, donde un conjunto de normas que deberían facilitar la formalización de los interesados en sostener un mercado para el TLC continúa en manos de una burocracia indolente con las necesidades del país y corrupta en su desempeño. Esto nos hace ver que donde hay mediocridad campea la corrupción, por lo menos esa es la realidad que vive nuestro país.
Ahora bien. En los buenos tiempos muchas empresas gastaron mucho dinero buscando objetivos intangibles y lejanos. Esto, porque nadie se planteo en ningún momento el escenario recesivo que ahora vivimos con la crisis.

Por eso, es indudable que ahora pensamos diferente. La crisis y sus efectos nos están dejando enseñanzas muy importantes. Así por ejemplo, la crisis ha vuelto más interesantes a las empresas tecnológicas; porque al estar el mundo urgido de respuestas, estas innovan más deprisa orientadas en ese sentido, y eso es muy bueno para los clientes porque se cuenta con mayores y mejores opciones al momento de elegir. Además, la Internet en la era actual significa democratización, un proceso muy sensible en las economías emergentes y el fundamento primero del desarrollo de nueva tecnología, para el desarrollo y el funcionamiento de la Inteligencia en el mundo.

Finalmente, ahora que las cosas empiezan a volver a su lugar, debemos sacar las lecciones que nos deja la crisis, viendo los efectos que nos trajo. Así, si vemos el problema de Gestión que hay en el país, podemos decir que, Gestionar no es lo mismo que administrar; se administran los recursos, el Gestor optimiza el uso de los mismos. Es saludable ver que muchas personas aprendieron a darle valor a ahorrar pensando en el tiempo de las “vacas flacas”. Los inversionistas recordaron que una regla del sentido común y de la economía es que nadie se enriquece de manera veloz, y que toda Inversión debe buscar siempre optimizar el Largo Plazo. Pareciera que al iniciarse el largo camino hacia la nueva estabilidad económica empezamos a apreciar el verdadero valor de las cosas, por ende, vamos asignándole su correspondiente valor económico. Así, la crisis nos ha encontrado en el mejor momento de nuestra historia, esto nos debería servir como una oportunidad para consolidar primero nuestro mercado y hacernos más competitivos: Recordando que las oportunidades no regresan dos veces.

lunes, 25 de mayo de 2009

¿Es Inevitable la Devaluación del Dolar?

Dice la teoría del Estado-Nación, que éste es tal porque cumple algunas características esenciales. Así, está formado por poblaciones constantes, es decir, que viven todo el tiempo allí; estos, al ser ciudadanos, son todos iguales ante la ley; lo pueden formar un conjunto de culturas diferentes entre sí, unidas por un objetivo común; ejerce un conjunto de normas de convivencia que le son comunes y de obligatorio cumplimiento dentro del territorio donde habitan; están regidos por un orden que defiende a favor de todos un grupo de individuos que representan al Estado; finalmente, ejerce su soberanía emitiendo papel moneda la que intercambia por bienes y servicios entre sí.

En julio de 1944, el mundo que marchaba hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, diseñó un nuevo orden económico, el que finalmente se plasmó en la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas. Así, los Acuerdos de Bretton Woods marcaron un hito en las relaciones económicas internacionales, no solo porque dio nacimiento a organismos tan importantes como el Banco Mundial, el Fondo Monetario y el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio, sino que fue allí donde se decidió el uso de la divisa soberana norteamericana como moneda internacional; así el poderío de las armas victoriosas quedó plasmado en un acuerdo comercial ampliamente favorable para el naciente imperialismo norteamericano.

Este fin de semana la agencia de noticias Reuters, nos hizo llegar un mensaje cifrado de las Clasificadoras de Riesgo. Si, esas que tuvieron “Su noche de los cuchillos largos” con la crisis subprime en los Estados Unidos, las mismas. El mensaje dice: Standard & Poor´s bajó su panorama sobre Gran Bretaña a “negativo” desde “estable”, amenazando la calificación AAA del Imperio Británico. Mientras que Moody´s manifestó: “Que esta cómoda con la calificación AAA de EEUU., pero que la nota no está garantizada para siempre. No existen presiones a largo plazo sobre la calificación; eso está muy claro”. Steven Hess, principal analista de Moody´s, indicó que ésta tiene una perspectiva estable sobre la calificación estadounidense. Más claro ni el agua. Reuters menciona que, consultados algunos analistas internacionales, estos encontraban aquí la razón para el temor que afecta a los mercados financieros y que habían puesto al dólar y a las acciones bajo presión vendedora. Felizmente nadie mencionó a los Bonos del Tesoro, todavía.

Para todos resulta más que evidente que la economía estadounidense es un desastre: una ola de quiebras ha tratado de evitarse cuando el gobierno norteamericano acudió al rescate, primero de su sistema financiero y de seguros, y luego al de sus empresas emblemáticas. El llamado Plan de Estímulos del Presidente Obama para salir de la crisis tiene un solo componente: una expansión del gasto durante los próximos 11 años, lo que comprometerá aun más el panorama de déficit fiscales de su deteriorada economía, y si a esto le sumamos lo gastado en el llamado salvataje, tenemos una carga financiera nunca antes vista en la historia de los Estados Unidos. Si consideramos que se está proyectando déficit consecutivos durante los próximos años, estos traerán un costo final: la devaluación de la moneda. Es más, si teorizamos sobre el tema, una devaluación del dólar no solo es posible, sino que la magnitud de la crisis y como resolverla la hace necesaria. Así, la moneda devaluada perdería su poder de compra de inmediato, los bancos cobrarían las acreencias con dólares devaluados, pero al mismo tiempo todos los activos tendrían un nuevo valor, lo que cambiaría la posición de crisis que vive el mercado norteamericano de inmediato, y le daría un verdadero impulso al ahora deteriorado mercado de valores: con esto Wall Street saldría de su actual estancamiento. No olvidemos que en 1934, está también fue una medida para empezar a cambiar la situación que marcó la crisis de esos años como la Gran Depresión y que muchos olvidan ahora, porque creen que fue solo la Guerra la que cambió la situación.

La historia es rica en ejemplos. Aunque algunos dicen que al repetirse, la tragedia se convierte en comedia: En la Gran Depresión, el sistema bancario estaba colapsado; el país tenía un record de embargos por impagos, los precios de la vivienda tocaron fondo, Wall Street solo marcaba precios a la baja consumiendo el valor de las empresas en bolsa, había desempleo masivo, las tasas de interés eran muy bajas, y finalmente, el mercado entró en una espiral deflacionaria, originada por la caída de todos los precios de los bienes y servicios. ¿Suena conocido? Efectivamente, en la actualidad este es el mismo escenario que se vive en Estados Unidos, un “Deja vu”, como dicen los franceses.

La historia de la Gran Depresión demuestra que la inflación cura la deflación, y una forma segura de crear inflación es a través de una fuerte devaluación de la moneda. El actual Programa de Estímulos norteamericano está basado únicamente en la emisión de papel moneda, esto provocará una devaluación del dólar similar o incluso mayor. En 1934, el Presidente Roosevelt devaluó el dólar, mediante un incremento del precio del oro en casi 69%. Esta medida movió en pocas semanas los indicadores de la economía estadounidense hacia arriba, marcando el inicio del final de la Gran Depresión.

China, el primer tenedor de Bonos del Tesoro Norteamericano por lo mismo su primer acreedor, está muy preocupado porque avizora una fuerte devaluación del dólar, lo que perjudicaría buena parte del ahorro conseguido con su superávit comercial. Por lo mismo, ha iniciado dos frentes contra la divisa norteamericana, por un lado reclama un cambio de patrón comercial sugiriendo que sea el FMI quien la emita y controle y ha firmado acuerdos con Argentina, Venezuela y Brasil para empezar a negociar entre sí, con sus propias monedas, y lo mismo les ha insinuado a Francia y Alemania, los socios más sólidos de los Estados Unidos en la Unión Europea; con Rusia solo es cuestión de tiempo y estrategia política.

Un nuevo Orden Económico Mundial está naciendo. Esto nos plantea algunas preguntas: ¿Qué puede hacer el Presidente Obama para impedir que Estados Unidos toque fondo como en la Gran Depresión? Y, un Milagro Económico producto del esfuerzo y del trabajo de todos los peruanos ha incrementado nuestras Reservas Internacionales en mas de US$ 31 mil cien millones de dólares. Si este es el panorama ¿No sería bueno un nuevo impulso para la solarización del país? y ¿Podríamos manejar nuestras Reservas Internacionales, con una canasta de monedas que incluya al Nuevo Sol y mejore nuestra tenencia de oro?