Hace unas semanas fui testigo de algo verdaderamente sorprendente.
Por una de esas situaciones que tantas veces marca el destino como suyas, mis hijos sufrieron la pérdida de su mascota. Error involuntario que obligó a todos a implementar las mejores medidas de búsqueda que se hayan visto o por lo menos que yo haya vivido.
Avisos pegados en las esquinas, en los parques y avenidas colindantes fueron las primeras reacciones.
Largas caminatas, paseos en bicicleta por los alrededores, haciendo círculos de personas a pie y en movilidad. Todas con un solo objetivo: abrir y cerrar los círculos a fin de dar con el paradero de la mascota extraviada.
El hecho que comento sucedió en la tarde de un domingo y fue al final del mismo que recién se percataron del extravío.
Lo que sucedió después es lo que llamó mi atención y de seguro lo hará con ustedes.
Corría el final del tercer día.
Era un día de miércoles, cuando mi hija mayor tuvo una idea que cambiaría todo, a todos y al final de la historia. Por supuesto con un final feliz.
Ella tuvo la genial idea de colocar un aviso con la foto del extraviado can, en el portal de una página en internet dedicada a ubicar mascotas perdidas, extraviadas o abandonadas. Una labor que, por lo increíble, resulta admirable ver en nuestro país.
A mediodía del domingo, sucedió lo increíble. Ella recibió una llamada telefónica en la que le indicaban que habían visto el aviso en internet, y que un perro de las características que ahí se anotaban había sido rescatado de la calle al amanecer del día jueves, y estaba hospedado en un albergue para mascotas. ¡Increíble!
Los gritos de júbilo, los abrazos y el feliz reencuentro todo sucedieron a la vez al final del día domingo en que “el perro pródigo”, como diría una vecina irónicamente, volvió a casa.
Al final de lo que aquí comento, alguien sentenció: Increíble pero cierto, si no estás en internet simplemente no existes!
Y es que gracias a la maravilla del internet habíamos recuperado a Winky.
El 14 de febrero como todos los años, se celebra en el país El Día de los Enamorados. Fecha en la cual muchas parejas declaman y reafirman su amor por el otro. Pero también una fecha utilizada por los amigos del internet, para bombardearnos con cuanto aviso publicitario, mensajes de amor y parafernalia que se puedan imaginar. Algunos de las cuales contienen los famosos virus.
Así es como, al final del famoso día, un virus convirtió el antivirus que contiene y protege el sistema de la computadora en el más potente y mortal virus, con el daño consiguiente al equipo, al sistema operativo y a los sufridos mortales que dependemos de su funcionamiento.
Y es que, como en la película de Martin Scorsese, donde Leonardo di Caprio y Matt Damon dan vida a los Infiltrados famosos, uno policía y el otro mafioso. Un virus ingresó dentro de un mensaje de amor, y convirtió al Antivirus del sistema, en un nuevo y más potente virus. Un Infiltrado cualquiera.
Como internet es para todo, Hemos logrado salvar el equipo, gracias a un foro de esos que siempre funcionan en él, y que se refería al Virus Antivirus 2009., con lo que me informaba que no había sido la única ni la última víctima. Con el Dr. Speedy culminó el salvataje final.
La búsqueda exitosa de una mascota perdida y el encuentro también exitoso de una solución a un problema informático a través de un foro de internet. Nos ponen de manifiesto que nuestras vidas han cambiado.
Nuevos patrones de conducta se están instalando en nuestra sociedad. Nuevas formas de comunicación. Nuevos estilos de solidaridad. Nuevas formas de democratizar los enlaces de la sociedad.
Porque efectivamente, si no utilizas ni estas en Internet, no existes!
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