sábado, 14 de febrero de 2009

El amor en los tiempos de la Internet

Cada día que empieza lo primero que hacemos inmediatamente después de levantarnos es conectar nuestra computadora y abrir nuestro email.

Llegamos a trabajar. Hacemos la misma rutina y abrimos el email. Claro, también hay los que abren el Messenger, el chat o la intranet de la empresa. La idea general es la misma: todos de alguna manera estamos conectados.

Ni que decir cuando de ubicar, llamar o encontrar a alguien se trata. El hombre ha aprendido a usar toda la tecnología a favor de este pequeño detalle: encontrar a alguien. Desde el mensaje enviado desde el celular, al enviado por internet. La llamada al celular o al radio o al nextel, hasta la ubicación real del sujeto vía GPS. Todo vale.

Pero y nos hemos preguntado ¿Cómo van nuestros sentimientos o cómo se expresan a través de esa maravilla tecnológica que es la Internet?

Sí claro, dirán muchos esos son temas personales y dependen de cada quien como los utilice y punto.

Sí pues. Así es efectivamente.

Pero el hombre, en tanto ser social, necesita siempre tener en claro que el avance tecnológico sirva a la especie y que al mismo tiempo no altere su interrelación como ser humano ni afecte su lucha por el bien común. Esa y no otra es la razón de la humanidad toda conviviendo en el planeta.

Solo hay que ver la manera como nuestros niños y jóvenes manipulan con una rapidez y habilidad increíbles los ordenadores y cuanto aparato se haya inventado para el deleite de ellos, para darnos cuenta que aquí está pasando algo importante y que es más, se están cambiando algunos patrones de conducta en las relaciones sociales.

Se está cambiando el lenguaje corporal por el incomprensivo del chat. El lenguaje suave de la voz por las claves del Messenger. La palabra bien hablada por los términos cortos y en clave del chat.
El lenguaje de las caricias, los besos y el amor, por las etiquetas gestuales de los mensajes por email, las tarjetas o las postales enviadas por email.

Las generaciones actuales están perdiendo la capacidad y la sensibilidad de tocarse como humanos, y están convirtiendo las relaciones en claves, nicks les llaman, de los más sorprendentes y frente al cual algunos padres ni entienden y a otros no les interesa lo que pasa frente a ellos.

Una conversación en un chat es más o menos así de trivial: entre

Stonsito: oe ke fue? On tas?

$29 +*¨^¨*+Piernitas +*¨^¨*+: aki pueeee n naaa

$29 +*¨^¨*+Piernitas +*¨^¨*+: y tunas?

Stonsito: n nimi

$29 +*¨^¨*+Piernitas +*¨^¨*+: abla la acemos?

Stonsito: ya puee cm s tu diras?

$29 +*¨^¨*+Piernitas +*¨^¨*+: t mando un misio a las 8

Stonsito: ya xvr ablaos

$29 +*¨^¨*+Piernitas +*¨^¨*+: ablaos =)


¿Has corrido a tu computadora hoy para ver si llego “ese email”?

¿Recibiste en tu celular el mensaje que alegró tu corazón?

¿Recibiste el corazoncito al final del chat?

No cambies ninguna de estas bonitas expresiones del mundo acelerado que vivimos ahora.

Pero tampoco olvides que tu hijo te espera y al tenerlo a tu lado no dejes de abrazarlo y decirle cuanto lo quieres mientras le das un beso en su mejilla.

Abraza y besa a tu pareja, mírale a los ojos.
El brillo maravilloso de sus ojos expresan todo lo que siente por ti. Ningún mensaje te va a traer ni expresar ese sentimiento.

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