
"El mundo ha cambiado y nosotros debemos cambiar con él"
Con estas palabras el Presidente Obama dio inicio a la nueva Administración Demócrata en el Gobierno de los Estados Unidos.
La llegada del primer hombre de origen afro-americano a la Casa Blanca, y lo que el trae consigo y lo que significa, marca una nueva era para la solida democracia norteamericana, y serán en los próximos años causa de debate y también de estudio por los académicos y especialistas del planeta.
Y es que al realizarse el impecable cambio de administración, asistimos también al inicio del cambio más importante realizado en los últimos tiempos en los Estados Unidos. Con Obama llega la esperanza para millones de personas dentro y fuera del territorio continental norteamericano.
Con Obama llegan los desafíos de una Clase Política Norteamericana que asiste al momento más difícil de su existencia. Por ello, no ha llamado la atención cuando en su discurso llamó al inicio de “Una nueva era de responsabilidad de los estadounidenses, con su país y el mundo”, cuando pidió a los norteamericanos apelar “A los valores fundamentales del país para comenzar un nuevo capítulo en su historia”. Y es verdad, esta gran nación se ha hecho con trabajo duro, honestidad, valor, justicia, tolerancia y mucho patriotismo.
El inquilino 44 de la Casa Blanca llega y con el se inicia también el cambio Político Generacional más importante de los últimos tiempos. La llegada de una nueva elite intelectual a la dirección del país más importante del mundo. Importante por su historia, pero también por su poderío y por la responsabilidad que ha tenido en el desarrollo y también en el atraso de los países que se han movido bajo su entorno económico y político.
Obama asume cuando la economía norteamericana se encuentra en su fase más débil, “Como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles”. Y es que este hombre demuestra su valentía al hablar claro siempre.
Obama asume el mando y los norteamericanos y los países del mundo, esperan de él y de su Administración un cambio fundamental en las relaciones internacionales.
El mundo necesita de nuevos liderazgos.
Y la administración Obama nace cargada de esperanza. Pero también llena de responsabilidades. Y la mayor de ellas, no solo implica sacar a la primera economía del mundo de la recesión y la profunda crisis financiera que vive actualmente, devolviéndole la credibilidad y la confianza pérdidas, sino colocarla al nivel de las responsabilidades que la historia le demanda como líderes mundiales de su desarrollo.
El mundo necesita de líderes que crean en el imperio de la ley y de los derechos humanos, que ha sido de manera fundamental los ideales que han servido de base para construir El Gran Estado De La Unión.
El mundo necesita de los Estados Unidos. Obama significa esa esperanza.
Los norteamericanos tienen ante sí un gran reto. Asumir un nuevo liderazgo mundial que respeta y acepta la responsabilidad de su propio liderazgo como nación. Que entiende que la lucha por los ideales de la libertad y la justicia en el mundo son mas importantes y no afectan, sino mas bien fortalecen su concepto de seguridad interna, tan venido a menos desde los ataques terroristas del 11 de septiempre.
Obama tiene color esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario