Cuando hablamos de educación saltan nuestros problemas, pero también la visión que tenemos de ella.
Así, podemos ver al padre de familia que busca para su hijo “el mejor colegio” en la creencia que este es la garantía que recibirá también “la mejor educación”. Y es así, desde el lado de la educación pública como de la privada, cada una en su estilo y nivel. Siempre se usará la misma excusa para buscar diferenciar el tipo de educación que se pretende recibir.
Pero, ¿Cuál es el mensaje real detrás de esta decisión?, y ¿Cuál la visión que se tiene de la misma?
Para entenderlo, deberíamos primero tener claro el significado real de cada tema en el mismo.
Si por educación entendemos al conjunto de conocimientos que existen en el mundo. La transmisión de estos no debería marcar una gran diferencia. En todo caso, lo que podría marcarla es el nivel o grado que alcance la misma. Así tendríamos el nivel de instrucción primaria, secundaria, técnica y universitaria.
Si por Cultura entendemos al conjunto de conocimientos que expresan nuestra vivencia familiar, de clase, grupo étnico, religioso o económico. Tenemos que cada padre al interior de la familia expresa su propia cultura, la que servirá para engranar una sola y constituirse en la nueva cultura para la familia y sus hijos.
Hasta aquí ningún problema real.
El problema viene cuando se trata de engranar en un todo: Educación, Instrucción, Cultura y Valores.
¿Nos hemos preguntado por qué?
La respuesta nos da claramente la razón y el por qué la educación se ha convertido de lejos en uno, sino el principal problema a resolver en nuestro país y, causa directa de nuestro atraso y nivel de desarrollo.
Si pues, sin educación no hay país que pueda aspirar a salir de la pobreza. Eso es totalmente cierto.
Dice la canción que, “si saber no es un derecho, seguro será un izquierdo…….”. Y el tema de Silvio Rodríguez sirve para poner el dedo en la llaga.
Si nosotros logramos engranar: Educación de calidad asegurando nivel de instrucción para todos. Si además, utilizamos nuestra Cultura Peruana y resaltamos los valores que esta tiene y la diferencian de otros países.
Si logramos establecer como prioridad en la enseñanza una Visión de Largo Plazo, que se oriente a la realización de Objetivos Comunes dentro de un Plan de Desarrollo. Y si al mismo tiempo le damos a este un contenido Nacional y Democrático. Tendríamos todos los caminos para resolver los grandes problemas que tiene nuestro país.
¿Es esto una tarea imposible?
No. El problema es que al engranar todos los temas y convertirlos en El Gran Tema Nacional. Tenemos el mismo problema que tienen aquellos padres que pretenden que la escuela resuelva todos los problemas que trae consigo la educación de un niño.
Así como es menester tener mucha dosis de paciencia y buen humor para educar y formar a un niño, así el país necesita de buena dosis de tolerancia para resolver juntos las tareas que la pobreza nos ha dejado como herencia en el país.
Si entendemos que la educación de nuestros hijos corresponde a toda la familia y sobre todo al ejemplo que les damos cada día, así también entenderemos que la solución de los problemas del país nos compete a todos los peruanos, sin distinción de credo, clase o nivel socio económico.
Si pues, los niños vuelven a la escuela. Y con ellos regresamos todos a aprender.
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