martes, 12 de mayo de 2009

El Desafio de la Migraciones

Los Censos son la mejor arma de los economistas. Suelen tener estos una disposición especial para analizar las cifras, cotejarlas con la realidad y planificar siempre con ellas el futuro. Muchos son los adjetivos: Futurólogos, Soñadores, profetas de otras tierras. Algunas veces resulta increíble ver como algunos les reclaman exactitud profética en las coordenadas del desarrollo; por lo mismo, nadie les perdona equivoco u error.

Los últimos Censos Nacionales traen entre sus cifras, las referidas a la población. En ella encontramos las edades, los sexos y la composición geográfica de las mismas. Aquí podemos hacer varios análisis: uno de ellos referido a la fecundidad. Así, los cambios más importantes que se han registrado, significan pasar de un promedio de 6.8 hijos por mujer a fines de 1965, a 4 hijos a finales de los 80´s, para llegar a 2.5 hijos por mujer en el censo del 2007; un dato muy importante porque marca una baja en la fecundidad.

El estudio de las periodos de baja fecundidad demuestra, que los cambios poblacionales por si solos no bastan para lograr un proceso acelerado del desarrollo, el que si se logra cuando a éste le suceden también medidas de desarrollo coherentes con las variables económicas, políticas y culturales del país que se desarrolla.

Ahora bien. Es bueno detallar aquí que, junto con la baja fecundidad, se viene dando otro fenómeno que destacar. Una transición demográfica importante viene ocurriendo; esta tiene varias vertientes, por un lado la creciente urbanización, por otro el aumento en la cobertura educativa y que, junto con la baja en la tasa de Mortalidad Infantil, reflejan indicadores de estabilidad y desarrollo para una mayor supervivencia en todas las edades y con ellas
la esperanza de vida crece en el país.

Como consecuencia de estas tendencias de largo plazo, también se ha originado un cambio en la estructura de las edades en el país, las que han pasado a marcarse de manera muy importante. Por ejemplo, el avance que significa el aumento de adolescentes en el país va de la mano con el de ancianos, sin que esto signifique que sea mayor al del promedio de 15-64 años en edad laboral, que sigue siendo el mayoritario y además alcanzará volúmenes importantes en su proyección histórica.

El panorama del cambio demográfico también se distingue en el Perú porque, a la migración interna de los 60´s se le suma ahora la creciente emigración, que además trae un dato adicional. Un alto contingente femenino forma parte de ella, con el consiguiente efecto en la baja fecundidad que esto nos significa a nivel de país: los hijos de estas emigrantes nacerán fuera del territorio nacional. Esta información deberá anotarse a la hora de realizar las nuevas proyecciones poblacionales, así como al elaborar políticas de desarrollo de servicios públicos, porque sino cometeríamos el error de tomar en cuenta un contingente importante de peruanos y peruanas que no existen físicamente para el país.

Por otro lado, es bueno tener en cuenta el dato que nos trae el último Censo referido a los niveles de crecimiento que ha tenido nuestra población, tanto rural como urbana, incluidos sus procesos de migración interna. Así, debemos tener muy claro que los niveles de crecimiento demográfico han sido mucho más rápidos que los que hicieron en su momento economías más desarrolladas que las nuestras, y por eso es importante evaluar ese dato, cuantificarlo y tabularlo dentro de las políticas públicas de desarrollo. Por ejemplo, si medimos el censo del 2007 con respecto a 1940, nuestra población se ha cuadruplicado. Si la comparamos con 1961 es 2.7 veces; con la de 1981 1.6 veces más y finalmente con la de 1993, 25% mayor.

Que la población crezca a determinados niveles es importante, lo es también el sustento que debe tener su propio desarrollo como personas con identidad nacional dentro del país. Que la fecundidad haya llegado a sus niveles más bajos, propondrá un cambio en el tiempo, pero servirá para lograr sacar partido de esta diferencia y hacerla jugar a favor del desarrollo del país y del bienestar de las familias.

Finalmente, el Milagro Económico que actualmente vive el país ha sido logrado con el esfuerzo y el trabajo de todos los peruanos, hagamos que ese esfuerzo no haya sido en vano. Usemos la valiosa información que nos dan los censos para dar estabilidad al avance logrado. La información censal nos traza claramente, cuáles deben ser las medidas que tomadas ahora permitirán dar soporte al desarrollo de los peruanos: Educación, Trabajo y Servicios Públicos para todos.

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