Benjamín es el gerente de Recursos Humanos de una empresa peruana, parte de un conglomerado financiero mundial que opera en diversos países.
Sus trabajadores se rigen por contratos que el lleva escrupulosamente en orden. Su experiencia le ha enseñado a mantener en equilibrio la relación de la empresa con el marco laboral del país.
Un día el recibe una directiva de su central. Es necesario completar unas encuestas a fin de postular dentro del programa “El mejor lugar para trabajar”, una directiva que se ha hecho extensiva a toda la región. El, secretamente, aspira ganar el premio, no por la empresa sino, como una manera de reflejar el éxito de su gestión. Y es que Benjamín con mucho esfuerzo ha logrado generar un clima de confianza, respeto e integración dentro de su organización.
De pronto sucede lo inesperado.
Llega una nueva directiva. Esta vez la empresa debe adaptarse al nuevo escenario mundial en crisis, y lo primero es bajar costos.
El toma las cosas con calma y decide tomar acción. Diseña un programa de retiro con incentivos primero, y evalúa después uno de ajuste racional de personal. La directiva se cumple estrictamente. Los nuevos costos son reportados. Una vez más Benjamín ha demostrado ser muy eficaz.
¿Porqué en tiempos de crisis, las empresas para bajar costos eliminan personal?
Sencillamente, porque es lo más simple y fácil de hacer.
Las empresas aplican el criterio de que, menores ingresos futuros sean compensados con menores costos de producción o de administración.
Y esto que parece sencillo en realidad no es cierto. Porque el recurso humano como tal es un costo intangible.
Así por ejemplo, si usted labora en una empresa que vende insumos químicos a la minería, tiene que tener claro lo siguiente: las minas no van a parar su producción. Podrán regularla pero no parar; entonces continuarán comprando insumos, porque pese al mercado necesitan mantener sus existencias en almacén.
Un gerente de logística de una conocida mina comentaba, que por experiencia, en tiempos de crisis siempre es bueno sobre-comprar insumos, porque estos resultan muy baratos.
Y esto es una regla general, porque la reposición de existencias se hace con menores costos.
Si a usted le preguntaran ¿Cuándo es mejor comprar?, cuál sería su respuesta. Solo hay que preguntarle a una ama de casa y sabremos porque ellas compran mas cuando los precios son menores.
Otro de los problemas que la eficacia nos trae y no podemos evitar, es la calidad del personal que dejamos en el camino. Visto como Recurso Humano la perdida suele ser invalorable e irremplazable.
El Gerente de Inversiones de una conocida AFP comentaba, que la mal llamada “guerra comercial” que hubo entre ellas, puso en evidencia muchas deficiencias del sistema, pero también errores en las administradoras.
“Hoy que ya no estamos en guerra y que la crisis golpea el sistema necesitamos talento. De nada nos sirve gente que cumpla metas comerciales, si al final no conoce ni entiende en detalle el sistema que ofrece. La crisis nos volverá más sofisticados. Para ello, necesitamos gente que con su aporte personal le de valor agregado a la empresa”.
Eficacia o eficiencia es el dilema que la crisis nos trae.
Resolvemos los problemas rápidamente o los enfrentamos con inteligencia y desarrollamos de paso la innovación en nuestras filas.
En el 2000 con un nuevo sol usted compraba 10 panes, en el 2009 con el mismo nuevo sol usted compra 7 panes. ¿Qué paso?, la inflación se comió 3 panes. Así nos contaran cuantos puestos de trabajo creados por la inversión en el país se desvanecieron con la crisis.
Seguramente, al final de la misma veremos algunas caras interesantes contándonos todos los errores que se cometieron. Unos en son de broma otros totalmente reflexivos.
Los asesores de empresas y los expertos en motivación, otra vez nos contaran sus historias y las lecciones que estas nos dejan. Lo real, es que el costo social medido solo en recurso humano talentoso perdido en medio de las decisiones tomadas al paso y al pulso de la crisis será, en algunos casos irremediables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario