lunes, 18 de abril de 2011

La Tentacion Autoritaria

Ha terminado la Primera Vuelta Electoral y los resultados están ahí frente a nosotros; del entusiasmo inicial, hemos pasado a ser unos estupefactos espectadores. Pero ¿Qué paso realmente en la Primera vuelta? La pregunta pretende o va dirigida a tratar de entender lo que ese día pasó, para poder sacar conclusiones, validarlas como país y salir adelante. No hay otro camino.

En una nota anterior decía: “Algo que se pasa por alto al momento de hablar de la crisis, sí esa que algunos peruanos ven de perfil, es que ésta definitivamente va a tener repercusiones en el país, por ende, sobre la política nacional. Por ello, resulta importante conocer la opinión de la misma así como de otros temas, de los representantes de la corriente política que se reclama de izquierda en el país. No hay que olvidar que en el presente escenario político internacional, y sobre todo frente a la crisis misma, una fuerte corriente de opinión vira de manera espontanea buscando una alternativa precisamente en la izquierda. Y el caso del Perú no va a ser la excepción; por lo menos no como lo quisieran algunos aquí.” (“La izquierda en el debate” en UGEAZETA 14/05/2009).

En la misma insistía en la crítica: “En nuestro país estamos frente a un modelo económico que hace que el país crezca de manera sostenida. Pero, increíblemente, al hacerlo no genera empleo. Esto es así, porque estamos viviendo la Globalización como sistema. Y en la Globalización el fuerte es el sistema tecnológico, que hace que la variable mano de obra, sea cada vez el menor costo y también el menor uso. Ni más ni menos. Lo cual significa que, por más que se diga lo contrario, el modelo no va a generar empleo. Y esto si va a generar un problema social en el país.”

Los resultados electorales están allí, y el mandato del país es muy claro: el país quiere un cambio. Es más, si tomamos la votación de los sectores populares, ampliamente reflejadas en las votaciones obtenidas por la Alianza Gana Perú y Fuerza 2011, más del 54% del país quiere un cambio y, espontáneamente, nos ponen a sus candidatos como interlocutores para que lideren el mismo. De eso no hay ninguna duda.

Pero hay en estas elecciones y en sus resultados, otras lecturas que no podemos dejar de hacer. Hay quienes dicen que eso es para los politólogos y para los sociólogos; pienso que no, que mas bien hay mucho para el trabajo de los psicoanalistas y los científicos sociales. Porque el marco conceptual que desarrollan algunas opciones en la misma campaña nos trae un sesgo autoritario muy fuerte, en contraposición al esquema democrático que le da forma al mismo proceso. Y eso de ninguna manera hay que dejarlo pasar. Aunque el tufillo autoritario se vista de seda, autoritario se queda.

Primero fueron los periodistas “puros” que nos quisieron vender la idea de “Un Gerente para el país”; como si los procesos de selección de personal en las empresas fueran un buen ejemplo de democracia. A otro con ese cuento.

Después fue la campaña mediática que nos quiso forzar a “Elegir al mejor candidato”, con lo cual mucha gente confundió el concepto o no lo tiene claro: democracia no es lo mismo que aristocracia, y por eso es el gobierno de las mayorías. Pero lo que vino después fue el despropósito total. O bien hay un concepto chato y obtuso de la democracia, o hay quienes nos quieren hacer entender que democracia es la elección de su candidato y todo lo contrario es nefasto y perjudicial. Ya nos parecían los tiempos en que cierto iluminado nos hizo conocer que “Salvo el poder, todo es ilusión”.

En el imaginario popular es muy común escuchar decir, que para solucionar los problemas del país, se necesita “de un hombre que tenga los pantalones bien puestos”, ergo, “que tenga huevos”, y que los tenga bien puestos. Y para demostrarlo no tuvieron mejor idea que hacer que una mujer le tocara los genitales a un candidato; es más, para que no quedaran dudas, después también lo hizo un hombre. De esta manera quedo claramente graficado para los sectores populares, a quienes iba dirigido el mensaje, pero también las clases pudientes lo recibieron: el candidato estaba dispuesto a hacer de todo para ganar; el todo vale de la política estaba en acción. El gesto obsceno de la juventud que seguía al candidato y la frase que la acompañaba “Sube, sube”, lo decía todo.

Si nos atenemos a las cifras que acompañan las candidaturas de Gana Perú, Fuerza 2011 y La Alianza por el Gran Cambio, nos quedamos realmente estupefactos; mas del 72% del país no tiene ningún problema en patear el tablero de la democracia. Y vaya que esto sí es preocupante.

El candidato que ha logrado la mayoría, un militar de carrera, lo ha hecho diciéndonos sin ningún rubor que va a cambiar el modelo económico y que va a reformar la constitución; eso lo saben muy bien sus electores, por eso lo han elegido a él como una opción de cambio, no importa si al hacerlo también patea el tablero democrático.

La segunda candidata más votada, tiene en sus listas al parlamento conocidos activistas del nefasto y antidemocrático gobierno de Fujimori. Es más, la sola mención de su apellido nos lo recuerda todo el tiempo. Y en los últimos 10 años y durante toda la campaña electoral, nos lo ha recordado muy orgullosa. Igual una parte del país voto por ella.

El tercer candidato, y sobre todo sus fans, han tenido durante la campaña de la primera vuelta, y de manera más agresiva luego de ella, un comportamiento en la discusión de ideas que linda con las practicas fascistas, que buscan la exclusión del contrario; sin mencionar los adjetivos, el tono racista y los llamados a terminar con un golpe la ofensa sufrida con la derrota de su candidato.

Que frágil resulta nuestra democracia cuando muchos peruanos, actuando desde la misma y justamente gracias a ella, están dispuestos a dejarla de lado sin ningún problema; sea porque no la entienden, porque no les interesa o peor, porque no han recibido ningún provecho al tenerla vigente. Estamos avisados. Una sombra se cierne sobre nuestra democracia. La tentación autoritaria está latente en la sociedad, y aunque no lo parece, se mantiene amenazante cultivada por todas las clases, esperando el momento oportuno para mostrarse y erigirse como la salvación de todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario