lunes, 23 de febrero de 2009

El Valor de las Ideas


Cuenta la anécdota que cuando se culminaba la construcción de la USIL, uno de los problemas sin resolver era el acabado final que debería presentar la entrada.

Así, uno de los promotores contacto a un amigo buscando tener acceso a una imagen que había llamado su atención y que se encontraba al interior de una capilla. El encuentro se realizó y se logró el cometido.

Hoy la imagen que recibe a los visitantes y a los miembros de la Universidad “San Ignacio de Loyola”, muestra su sencillez pero también su majestuosidad.

El jesuita que proporcionó la imagen original para ser copiada, pensó en difundir mas la obra del santo fundador de la orden; el promotor buscó en el nombre de la Universidad, asociar el trabajo y sobre todo los resultados de la experiencia jesuítica y su labor educativa de excelencia de más de 500 años de erudición y trabajos realizados. Ambos, a su manera, buscaron hacer prevalecer lo que Ignacio significa para las generaciones que le precedieron: El Valor de las Ideas.

Hace unos días, una información nos trajo la noticia, que en Estados Unidos se había empezado a vender grandes velas -cirios los llamamos en el Perú- con la imagen de San Martín de Porras con el rostro cambiado, el que correspondía al del Presidente Obama.

¿Qué mensaje real hay detrás de esta información anecdótica?

Los peruanos sabemos que el santo peruano es conocido por dos temas: por ser efectivamente un santo mulato y porque se le atribuye el milagro de haber reunido a comer, bajo el mismo plato, a perro, pericote y gato.

Dicen los sociólogos que el grafiti y la iconografía, son expresiones del arte y del sentir popular. No por popular comunes. Así por ejemplo, la iconografía popular convirtió al luchador social que fue el médico Ernesto Guevara en una imagen que ha traspasado las generaciones y hoy tiene un significado distinto para cada una de ellas. El icono significa Cambio, Revolución, Paz, etc. Y lo vemos impreso en todo sitio y lugar. Nadie al verlo pensaría ahora que se trató del revolucionario argentino que participó junto a Fidel en la Revolución Cubana.

Igual ocurre con Obama.

La iconografía popular esta asociando la imagen del santo mulato, con la idea que los norteamericanos necesitan de él. La imagen del “negro” que cual “santo” viene a resolver los problemas que enfrenta el país. No importa si al hacerlo, junta en el mismo plato a comer a perro, pericote y gato; porque igual ellos necesitan seguir comiendo: el rico, el pobre y el indigente; el patrón, el obrero y el pobre. Dele la lectura e interpretación que quiera: el norteamericano necesita creer que el sistema funciona y sigue funcionando. El imaginario popular no acepta otra solución.

Los peruanos deberíamos hacer como el jesuita de la anécdota.

Es posible que la iconografía de Obama guste mucho y se vendan una cantidad impresionante de cirios y que con esto se origine ya el primer milagro, para el que tuvo la idea y le resultó un gran negocio.

Pero también habrá muchos que asociando la imagen nueva creada, irán a la fuente que la originó y aprendan a conocer la obra y el porqué de la santidad del mulato peruano así como de donde es originario.

En ese momento serán más importantes las imágenes actuales que ofrecemos como país.

El como hicimos para superar la lacra del terrorismo primero y la corrupción del Fujimorato después. Como se juzga públicamente a los que usurparon la democracia y como mantenemos la unidad los peruanos ahora frente a la crisis para que no se ahogue nuestro Milagro Económico.
Como aprendimos a superar nuestra pobreza como país y caminamos a superar nuestra pobreza como nación.

Como aprendimos a entender en medio de la tempestad y las incertidumbres que los peruanos Sí Podemos hacer grandes cambios.

En fin, como avanzamos los peruanos juntos para hacer prevalecer en el país, el valor de las ideas

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