jueves, 29 de enero de 2009

2008: El año que vivimos en peligro

Hay una historia jamás contada acerca de la crisis.

Y es que las historias siempre son así, difícilmente se sabe a ciencia cierta cuando empezaron. Todos llegamos a conocer el final y si este fue feliz o infeliz, pero casi nunca cuándo ni cómo empezó el drama.

El 2008 será recordado por muchas cosas, pero sobre todo por la parálisis repentina del sistema bancario y financiero mundial y que, gracias a la globalización, se convirtió en una crisis económica mundial. Crisis de confianza le llamaron algunos. Lo que vimos luego fue la muestra más despiadada del capitalismo salvaje en su máxima expresión; hoy grandes empresas han suprimido decenas de empleos mientras que las pequeñas ven amenazada su propia existencia.

Como dice la canción, todo empezó como jugando. Una mañana de septiembre Wall Street amaneció con una gran noticia: Lehman Brothers, el gran Banco de Inversión norteamericano había solicitado se le declare en insolvencia, es decir, se había declarado en quiebra.

No terminábamos de entender que pasaba con los Bonos basura o subprime en los Estados Unidos, cuando uno de sus bancos más famosos e insignia de la Banca de Inversión en Wall Street tiraba la toalla y daba pase libre al murmullo tenebroso de que algo no estaba funcionando bien en el sistema, echando un manto de desconfianza en la columna vertebral del capitalismo: el sistema financiero mundial. ¿Que trajo consigo esto? de la noche a la mañana y casi como un impulso natural el sistema colapso porque los bancos dejaron de prestarse dinero entre sí, lo que devino luego en un congelamiento del crédito que acarrearía el inicio de la asfixia de la economía real.

El resto ya es historia conocida.

Los grandes países del hemisferio occidental declararon su fe ciega en el capitalismo, por lo que procedieron a nacionalizar los bancos afectados por la crisis de confianza, antes que el quiebre de los mismos afectara a sus connacionales.

El desastre financiero mundial ha sido espectacular. Se han declarado en insolvencia o en quiebra técnica, empresas que nadie imagino ver en estas situaciones, desde AIG la más grande aseguradora de los Estados Unidos pasando por el gigante holandés ING quienes recibieron en su momento la inyección de liquidez de sus respectivos gobiernos, lo que ha devuelto la tranquilidad, por ahora, al mercado internacional de inversiones.

Aquí los académicos tienen varios temas para resolver.

¿No nos habían contado que en el capitalismo solo el más fuerte se mantenía, porque el libre mercado, ese paladín de la justicia se encargaba de eliminar a los más débiles y a los incompetentes?

¿Por qué entonces se han socializado las pérdidas de las empresas ineficientes?, ¿significa eso que cuando recuperen las utilidades, estás también serán socializadas?,¿O ahora el juego es que se socializan las perdidas y se privatizan las ganancias?

¿Cuál es el papel real de las Empresas Calificadoras de Riesgo?

¿La única arma de los Bancos Centrales frente a las crisis es el manejo de las tasas de interés?

El panorama mundial es aún incierto.
La economía real ya está afectada por el lado de la demanda. Las bolsas se desplomaron y el mercado que venía de una acelerada inflación, se paró de golpe, con el consiguiente efecto en los precios de las materias primas y el petróleo que aceleradamente perdieron sus precios.

En unos años esto será historia, pero nadie olvidara que el 2008 fue el año que vivimos en peligro.

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