Para entender UGEAZETA, solo hay que saber lo que a mi Generación le tocó vivir.
Pertenezco a la generación nacida el 59. Si pues, somos del Siglo pasado. Que lejanos y antiguos somos ahora.
Crecimos en medio de las trifulcas del manguerazo de Belaunde. Del fraude contra Haya y de las Catacumbas Apristas que nos comentaban nuestros abuelos. Escucharlos era maravilloso. Ellos no estaban “poseídos”, tenían una fe y una ideología, aunque era indudable que esa fé y esa mística se las transmitía un hombre: Haya.
Eran los tiempos de la radio.
Por radio nos enteramos que los militares habían ingresado a Palacio, y que habían puesto al Presidente Belaunde en un avión camino al destierro.
Eran los días en que todos hablaban de Paris. Y claro, mayo del 68 nos ha marcado para siempre.
Para siempre se perdió también la página 11, de los contratos petroleros. Por esa página Belaunde terminó deportado; claro que nunca supimos donde se quedó, ni cuanto ganaron los que la hicieron desaparecer. Ni a los militares les intereso el tema. Qué raro.
Velasco irrumpió con un Programa de reformas; el Plan Túpac Amaru lo llamó. Nacionalizó de inmediato el petróleo. El golpe fue el 3, el 9 se tomaba Talara.
Fue el más importante proyecto reformista que se haya implementado en el país. Y con él nació el SUTEP. Los que estuvimos en colegios públicos, fiscales los primarios y nacionales los secundarios, supimos que nuestros maestros eran “obreros con corbata”. Los paros y las huelgas fueron parte de nuestra curricula escolar. Así y todo, nosotros sí que estudiábamos, con uniforme “caqui” primero, y después con el uniforme “único” implementado junto con la Reforma Educativa.
La convulsión social que trajo la lucha contra la dictadura, termino con Velasco. A este le sucedió Morales Bermúdez. Cuatro años más tarde, los militares tuvieron que volver a sus cuarteles. El pueblo había conquistado la democracia. Las elecciones a la Asamblea Constituyente las ganó Haya de la Torre, no el Apra como algunos quisieron hacernos creer. Haya murió cuando culminaba esta. Algún día nos enteraremos si la rúbrica en la Carta Magna realmente le pertenece. Las elecciones Nacionales que le sucedieron las ganó Belaunde el 80.
Pertenezco a una generación que vivió muy intensamente la política. Y es que nos toco vivir Mayo del 68 en Paris. La dictadura militar y las luchas que esta originó. La revolución cubana. El movimiento progresista de la Iglesia; su opción por los pobres expresada en Puebla y Medellín y su consecuencia la Teología de la Liberación. Son muchos los cuadros académicos, intelectuales y políticos que salieron de las consecuentes filas democráticas y católicas, y que son orgullo del país.
Mi paso por las aulas Sanmarquinas fueron determinantes de muchas cosas. Mi apego a la cultura peruana. Mi sentido crítico de la vida. Mi rebeldía frente a la pobreza del país, la opción de lucha por el bien común y por los más pobres. Mi sentido de solidaridad con el cambio, mi ideal de una patria nueva, libre, justa y solidaria.
Ugeazeta es todo eso y será mucho más con la colaboración de todos ustedes.
El intento es crear un Punto de encuentro con la libertad, con la justicia y con el espíritu de solidaridad de todos los peruanos. Solo tenemos que tener vocación de crítica y acción positiva. Tenemos que elevar nuestro aprendizaje para dejar de ser un país pobre de espíritu y volcarnos a ser un país que de manera proactiva se adapta al cambio ejerciendo decencia, docencia y tolerancia en todos nuestros actos. Así podremos construir la patria que nuestros próceres soñaron: un Perú nuevo en un mundo nuevo.
Hagamos de estas páginas un Punto de Encuentro con nuestro querido País.
Pertenezco a la generación nacida el 59. Si pues, somos del Siglo pasado. Que lejanos y antiguos somos ahora.
Crecimos en medio de las trifulcas del manguerazo de Belaunde. Del fraude contra Haya y de las Catacumbas Apristas que nos comentaban nuestros abuelos. Escucharlos era maravilloso. Ellos no estaban “poseídos”, tenían una fe y una ideología, aunque era indudable que esa fé y esa mística se las transmitía un hombre: Haya.
Eran los tiempos de la radio.
Por radio nos enteramos que los militares habían ingresado a Palacio, y que habían puesto al Presidente Belaunde en un avión camino al destierro.
Eran los días en que todos hablaban de Paris. Y claro, mayo del 68 nos ha marcado para siempre.
Para siempre se perdió también la página 11, de los contratos petroleros. Por esa página Belaunde terminó deportado; claro que nunca supimos donde se quedó, ni cuanto ganaron los que la hicieron desaparecer. Ni a los militares les intereso el tema. Qué raro.
Velasco irrumpió con un Programa de reformas; el Plan Túpac Amaru lo llamó. Nacionalizó de inmediato el petróleo. El golpe fue el 3, el 9 se tomaba Talara.
Fue el más importante proyecto reformista que se haya implementado en el país. Y con él nació el SUTEP. Los que estuvimos en colegios públicos, fiscales los primarios y nacionales los secundarios, supimos que nuestros maestros eran “obreros con corbata”. Los paros y las huelgas fueron parte de nuestra curricula escolar. Así y todo, nosotros sí que estudiábamos, con uniforme “caqui” primero, y después con el uniforme “único” implementado junto con la Reforma Educativa.
La convulsión social que trajo la lucha contra la dictadura, termino con Velasco. A este le sucedió Morales Bermúdez. Cuatro años más tarde, los militares tuvieron que volver a sus cuarteles. El pueblo había conquistado la democracia. Las elecciones a la Asamblea Constituyente las ganó Haya de la Torre, no el Apra como algunos quisieron hacernos creer. Haya murió cuando culminaba esta. Algún día nos enteraremos si la rúbrica en la Carta Magna realmente le pertenece. Las elecciones Nacionales que le sucedieron las ganó Belaunde el 80.
Pertenezco a una generación que vivió muy intensamente la política. Y es que nos toco vivir Mayo del 68 en Paris. La dictadura militar y las luchas que esta originó. La revolución cubana. El movimiento progresista de la Iglesia; su opción por los pobres expresada en Puebla y Medellín y su consecuencia la Teología de la Liberación. Son muchos los cuadros académicos, intelectuales y políticos que salieron de las consecuentes filas democráticas y católicas, y que son orgullo del país.
Mi paso por las aulas Sanmarquinas fueron determinantes de muchas cosas. Mi apego a la cultura peruana. Mi sentido crítico de la vida. Mi rebeldía frente a la pobreza del país, la opción de lucha por el bien común y por los más pobres. Mi sentido de solidaridad con el cambio, mi ideal de una patria nueva, libre, justa y solidaria.
Ugeazeta es todo eso y será mucho más con la colaboración de todos ustedes.
El intento es crear un Punto de encuentro con la libertad, con la justicia y con el espíritu de solidaridad de todos los peruanos. Solo tenemos que tener vocación de crítica y acción positiva. Tenemos que elevar nuestro aprendizaje para dejar de ser un país pobre de espíritu y volcarnos a ser un país que de manera proactiva se adapta al cambio ejerciendo decencia, docencia y tolerancia en todos nuestros actos. Así podremos construir la patria que nuestros próceres soñaron: un Perú nuevo en un mundo nuevo.
Hagamos de estas páginas un Punto de Encuentro con nuestro querido País.
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