
"El secreto bancario no protege los delitos fiscales".
Con estas palabras el Presidente Suizo anunció lo que las Agencias Internacionales traen como noticia principal en el Mundo: Suiza anuncia el fin del Secreto Bancario.
Quien sabe esta noticia, que para muchos pase inadvertida, se convierta con el tiempo en la más importante del siglo XXI y marque el inicio de una nueva era en el negocio bancario y las finanzas mundiales.
Suiza es mundialmente conocida, por ser la sede mundial de la Cruz Roja, por su neutralidad frente a los conflictos mundiales y por mantener la total reserva en las cuentas que se originan en su sistema bancario.
“El gobierno suizo anunció que cooperará en los casos de evasión fiscal internacional, acabando con una larga tradición de proteger a los extranjeros acaudalados sospechosos de esconder sus fortunas en cuentas numeradas”.
“Aunque el gobierno insistió que mantendrá sus normas fundamentales del secreto bancario, aclaró que otros países recibirán ahora la cooperación de Suiza en los casos en que aporten pruebas fehacientes de evasión fiscal.”
Y es que ese es el fondo y la importancia que tiene la noticia.
El Sistema bancario Suizo ha sido durante muchos años, el “paraíso” para las fortunas mal habidas. Sean estas del crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción internacional, el lavado de dinero mal habido o para cualquier tipo de negociación que implique el lavado de activos. Por eso fue durante mucho tiempo considerado junto con otros países los llamados “paraísos fiscales”, porque precisamente las fortunas y las inversiones que allí se hacían con ellas no tenían ninguna regulación impositiva que las gravara, sin considerar además que nadie preguntaba acerca del origen de las mismas. Algo muy conveniente cuando se trata de dineros mal habidos.
Sin contar las fortunas que resultaron del trágico desenlace que nos trajo el final de la Segunda Guerra Mundial. Y es que aquí, recién se hizo público y notorio los trámites y el festín que la banca suiza provocó al permitir que fortunas originadas en el saqueo de ciudades europeas y ciudadanos cuyo único delito era ser judío, terminasen en sus arcas y protegidos además por el hasta ahora férreo e inviolable sistema bancario suizo.
Si bien es cierto, hasta ahora, los bancos facilitaban la información cuando algún gobierno solicitaba la de sus ciudadanos acusados de evasión fiscal, esto no era obligatorio, lo que permitía que el banco suizo involucrado invocara la protección de su gobierno a fin de mantener intacto los intereses del cliente y el secreto bancario suizo involucrado. No hay que olvidar que esta cualidad del sistema bancario, es una de las fortalezas de Suiza como país y sólido pilar del desarrollo de su economía, así como de su riqueza.
Esta noticia no nos puede hacer olvidar que, el Gobierno Suizo mantiene una disputa con Alemania, Francia y Estados Unidos referida a investigaciones realizadas por estos gobiernos, por la supuesta evasión fiscal de algunos de sus nacionales. Asimismo, la Unión Europea viene asumiendo el control y la fiscalización bancaria en su ámbito territorial para el control del lavado de dinero y activos provenientes del narcotráfico y del terrorismo; medida a la que Suiza, junto con otros países considerados “paraísos fiscales”, se oponía o propugnaba su postergación.
Para darnos una idea de la resistencia que esta medida tiene en Suiza, solo hay que ver que, los Estados Unidos mantiene una información de registro e investigación de algunas fortunas de sus ciudadanos, las cuales han terminado en cuentas cifradas en los bancos suizos, sobre todo el UBS. El Gobierno Suizo ha sido requerido por esta investigación sobre más de 50 mil personas, y solo ha proporcionado información de 300; la cifra dice claramente de la actitud que mantiene el gobierno sobre el tema.
Así que ya lo saben. El cerco continua cerrándose en el mundo que se asienta en el Siglo XXI para los que con su accionar atentan contra el bien común, los Derechos Humanos y el desarrollo de la humanidad.
Con estas palabras el Presidente Suizo anunció lo que las Agencias Internacionales traen como noticia principal en el Mundo: Suiza anuncia el fin del Secreto Bancario.
Quien sabe esta noticia, que para muchos pase inadvertida, se convierta con el tiempo en la más importante del siglo XXI y marque el inicio de una nueva era en el negocio bancario y las finanzas mundiales.
Suiza es mundialmente conocida, por ser la sede mundial de la Cruz Roja, por su neutralidad frente a los conflictos mundiales y por mantener la total reserva en las cuentas que se originan en su sistema bancario.
“El gobierno suizo anunció que cooperará en los casos de evasión fiscal internacional, acabando con una larga tradición de proteger a los extranjeros acaudalados sospechosos de esconder sus fortunas en cuentas numeradas”.
“Aunque el gobierno insistió que mantendrá sus normas fundamentales del secreto bancario, aclaró que otros países recibirán ahora la cooperación de Suiza en los casos en que aporten pruebas fehacientes de evasión fiscal.”
Y es que ese es el fondo y la importancia que tiene la noticia.
El Sistema bancario Suizo ha sido durante muchos años, el “paraíso” para las fortunas mal habidas. Sean estas del crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción internacional, el lavado de dinero mal habido o para cualquier tipo de negociación que implique el lavado de activos. Por eso fue durante mucho tiempo considerado junto con otros países los llamados “paraísos fiscales”, porque precisamente las fortunas y las inversiones que allí se hacían con ellas no tenían ninguna regulación impositiva que las gravara, sin considerar además que nadie preguntaba acerca del origen de las mismas. Algo muy conveniente cuando se trata de dineros mal habidos.
Sin contar las fortunas que resultaron del trágico desenlace que nos trajo el final de la Segunda Guerra Mundial. Y es que aquí, recién se hizo público y notorio los trámites y el festín que la banca suiza provocó al permitir que fortunas originadas en el saqueo de ciudades europeas y ciudadanos cuyo único delito era ser judío, terminasen en sus arcas y protegidos además por el hasta ahora férreo e inviolable sistema bancario suizo.
Si bien es cierto, hasta ahora, los bancos facilitaban la información cuando algún gobierno solicitaba la de sus ciudadanos acusados de evasión fiscal, esto no era obligatorio, lo que permitía que el banco suizo involucrado invocara la protección de su gobierno a fin de mantener intacto los intereses del cliente y el secreto bancario suizo involucrado. No hay que olvidar que esta cualidad del sistema bancario, es una de las fortalezas de Suiza como país y sólido pilar del desarrollo de su economía, así como de su riqueza.
Esta noticia no nos puede hacer olvidar que, el Gobierno Suizo mantiene una disputa con Alemania, Francia y Estados Unidos referida a investigaciones realizadas por estos gobiernos, por la supuesta evasión fiscal de algunos de sus nacionales. Asimismo, la Unión Europea viene asumiendo el control y la fiscalización bancaria en su ámbito territorial para el control del lavado de dinero y activos provenientes del narcotráfico y del terrorismo; medida a la que Suiza, junto con otros países considerados “paraísos fiscales”, se oponía o propugnaba su postergación.
Para darnos una idea de la resistencia que esta medida tiene en Suiza, solo hay que ver que, los Estados Unidos mantiene una información de registro e investigación de algunas fortunas de sus ciudadanos, las cuales han terminado en cuentas cifradas en los bancos suizos, sobre todo el UBS. El Gobierno Suizo ha sido requerido por esta investigación sobre más de 50 mil personas, y solo ha proporcionado información de 300; la cifra dice claramente de la actitud que mantiene el gobierno sobre el tema.
Así que ya lo saben. El cerco continua cerrándose en el mundo que se asienta en el Siglo XXI para los que con su accionar atentan contra el bien común, los Derechos Humanos y el desarrollo de la humanidad.
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