martes, 14 de abril de 2009

Y ¿Donde esta el Milagro Economico?

Todas las cifras macroeconómicas del país nos indican que efectivamente este vive actualmente un Milagro Económico.

Y esto es así, porque las cifras del crecimiento experimentado por el país, los últimos 7 años estudiados por los economistas en el mundo, son extraordinarias. Frente a esto, más de uno se habrá preguntado y, entonces ¿Porqué tanta pobreza en el país?

Hay algunos que dan la explicación fácil que se han ahondado las diferencias entre ricos y pobres y que está ahora es un abismo. Esa explicación es cierta pero simplista.
El tema nos debe llevar a entender porque está sucediendo esto y si la percepción que tenemos es real.

Una manera de hacerlo es revisando las cifras oficiales para ver los cambios que se han originado en la renta, en los salarios y en el margen de explotación. Así tendremos la visión completa del movimiento económico que nuestro Milagro no muestra.

Ahora bien. Aquí se hace necesaria una precisión para entender la realidad económica de nuestro país. Y esta es, que un sector mayoritario de la población económicamente activa, la que tiene entre 15 y 64 años, se mantiene dentro de la informalidad, con la distorsión que esto origina en la estadística económica y en la información oficial que esta determina.

Para entender mejor el tema digamos que, si tenemos una familia de 5 miembros, donde el padre trabaja como taxista, la esposa es secretaria en una empresa, el hijo mayor trabaja a medio tiempo en una galería del jirón Gamarra y los 2 hijos menores solo estudian. Las estadísticas oficiales nos muestran: el padre y los 3 hijos están fuera de la economía del país, y la madre dentro de la economía formal. Es más, imaginemos que la madre estudió una carrera universitaria y trabaja como secretaria. Estadísticamente es una subempleada; entonces, es posible que los ingresos que se generen en esta familia se encuentren completamente fuera de la economía formal; por lo mismo, su medición o no es completa o es imposible de hacerse.

La pregunta que nos haríamos aquí sería la siguiente: si este caso lo replicamos en el país. ¿Cómo hacemos para que las mediciones que periódicamente se hacen nos ayuden a tener un acercamiento con la realidad económica del país? La respuesta es una sola. Necesitamos que se generen espacios para que la economía informal se formalice, pero también para que la economía formal mejore la calidad de la mano de obra y esta no genere subempleo;
necesitamos mejorar la calidad de la oferta educativa que recibe nuestra población.

Por un lado, el estado necesita aligerar los mecanismos de formalización de las empresas y microempresas de manera tal que se hagan efectivos y por otro, el desarrollo del país nos hace notar las profundas diferencias que nos ha traído la informalidad en el mismo a nivel de desarrollo económico y su correspondiente superestructura. Así, la estructura de informalidad económica ha generado su propia superestructura informal, con los riesgos y desafíos que el tema nos plantea.

Estamos viviendo ahora el resultado del desarrollo agresivo de “El Otro Sendero”, del que nos habló Hernando de Soto en su estudio de la informalidad en el país, y que fue propiciado por el abandono que hizo el estado desde finales de los 80 de la economía y de los servicios que le competen brindar a los ciudadanos y al país.

Así, un nuevo país se está desarrollando. De nosotros dependerá que éste se encauce dentro de los linderos de nuestra aun débil democracia, para que el desarrollo de sus instituciones sirva al país y logre engranar al estado con la nación, dentro del territorio nacional y así, el Milagro Económico llegue a todos.

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