martes, 10 de marzo de 2009

El Museo de la Memoria y la Verdad Oficial

Un país que no conoce su historia tiene la tendencia a repetirla.

Esta frase que parece un cliché dice con exactitud una verdad insoslayable y que le cae como perita dulce en la torta, a la decisión tomada por el gobierno de Alan García de no aceptar la donación alemana para construir el Museo de la Memoria, y la absurda justificación de nuestro aturdido Ministro de Defensa quien nos ha dicho que, “mientras el Perú sea pobre, los museos no son una prioridad”.

Si, increíble. Ayer nomas dirigente social cristiano y casi presidenciable en el PPC, hoy nos sorprende con una declaración sacada de las catacumbas, pero que dice claramente que nuestra Clase Política, no está como dice Foxley “anclada en el Siglo XIX” sino peor, porque esta expresión de intolerancia nos demuestra que la falta de cultura es proporcional a nuestro subdesarrollo social y a la falta de una Clase Politica Dirigente en el país.

Es posible que cualquiera de nosotros podamos tener nuestra idea del tema; buena o mala idea al fin. Es posible que algún desatinado pudiera pensar que la propuesta alemana guarda alguna perspicacia, pero que alguien dude de Angela Merkel, Canciller y portavoz oficial del gigante alemán como peligrosamente lo insinuó el sábado que pasó en su programa político, perdón religioso, el Cardenal Cipriani en la radio oficiosa en que se ha convertido RPP, deja mucho que pensar. Si su Eminencia, usted que es tan humano en la tierra también se equivoca. Es posible que como en sus tiempos ayacuchanos nos diga que “esto es una cojudez”, pero nuestro pueblo necesita que se le eduque y para eso lo primero es enseñarle y explicarle la verdad. Esa que sin merecerlo resulta siendo la verdad real y no siempre la verdad oficial u oficiosa como a usted le suele gustar. Recuerde, la verdad no solo es para los confesionarios, lo es también para la vida.

Quien podría pensar que los alemanes que tuvieron su responsabilidad en el Holocausto judío podrían estar coludidos con algún elemento subversivo y sirviendo a éste, o están mal de la cabeza o su “interés personal” lo tiene un poco aturdido o confundido.

Por lo demás, esta conjunción astrológica entre Apristas, Fujimoristas, los Militares y Cipriani, todos al unísono, mas parece una fiesta de brujas anticipada, por los disfraces disparatados que tienen que usar para participar en el coro del entuerto en que se está convirtiendo este tema, y que nos terminará dejando tan mal parados ahora que el mundo ve con expectación nuestro “camino al desarrollo”. Es que algunos no entienden que desarrollo económico que no se condice con desarrollo cultural, es más o menos como vestir al mono con seda, y como dice el dicho “mono se queda”.

Solo esperemos que la “Historia Oficial” no termine imponiéndose. El país necesita de muchas cosas para hacer que este Milagro Económico Peruano, se convierta en realidad cultural y desarrollo para todos. La Clase Política peruana nos está demostrando que, por cuidar intereses particulares, no quiere que se recuerde ni se toque la verdad real esa que tanto les duele aceptar a algunos que participaron en la guerra de baja intensidad para enfrentar la violencia terrorista, violando la misma ley que juraron defender. El mal llamado “espíritu de cuerpo” aflora una vez más en nuestras clases dominantes para taparse con seda entre ellos.

Si dejamos pasar esta barbaridad, en unos años tendremos a Keiko, Nagasaki, Giampetri, Cipriani, Telmo Hurtado, Fujimori y Alan García contándonos en varios tomos ilustrados la Nueva Historia Oficial del Perú.

García será monarca en la avenida Alfonso Ugarte, pero fue elegido democráticamente para gobernar el país. Si tenemos que hacerlo, hay que recordárselo siempre. Si él quiere dejar su nombre en la historia, éste puede ser el mejor momento, la historia lo recordará como el líder que en medio de la “Revolución Educativa Silenciosa” decidió que el país se merecía un Museo de la Memoria, que honrara a los caídos en los años de violencia que nos tocó vivir, para que los peruanos nunca más permitan que la indiferencia se junte con la intolerancia. Porque vaya que nos ha costado hambre, dolor y lágrimas aprender a vivir y respetar la democracia.

García podría decir en la inauguración del mismo, una cosa así como que “Algunos padres tiene la mala costumbre de no hacerles conocer a sus hijos sus experiencias, por eso terminan cometiendo sus mis errores”. “Pero yo he decidido que eso debe terminar”.

Finalmente recordemos, un país que no conoce su historia tiene la tendencia a repetirla. Una historia que tiene errores no conocidos ni recordados por la mayoría se repite; lo que ayer pasó como tragedia, suele repetirse como comedia. Esa es una verdad que la historia mundial nos ha contado con muchos ejemplos.

2 comentarios:

  1. Es muy facil ahora pedir museos,ser crítico de los años de violencia y hacer calificaciones de las personas que tomaron decisiones difíciles mientras que muchos de los ahora valientes,estrategas,defensores de los derechos de los terroristas,y de paso del narcotráfico estaban debajo de la cama escondidos cobardemente esperando que otros(a los que ahora crucificamos y llamamos genocidas)ponian el pecho para salvarnos de esa violencia salvaje que se estaba apoderando del pais.La historia continua y tenemos que mirar adelante y defender el legado(democracia)que nos dejaron esos "violadores de los derechos humanos"que gracias a ellos tenemos un futuro con esperanza

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  2. vivir en democracia cuesta, sin ninguna duda. Pero eso no fue regalo de los militares, pasa que algunos no leen la historia y otros no la quieren conocer. Para que la historia no se repita, como en la selva con el narcotrafico,los militares tienen que ser profesionales sino teminan de lameculos de los montesinos y fujimoris que andan por ahi agazapados,o peleando como muertos de hambre por vales de gasolina que despues revenden. El pais necesita reencontrarse consigo mismo. Sigamos el ejemplo de los americanos y aprendamos a respetarnos aun en nuestras diferencias y continuemos haciendo grande nuestro pais. Eso es democracia. El Peru lo hacemos todos.

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